La prestigiada escritora puertorriqueña Helena Sampedro, autora de novelas como Al encuentro del fuego (Planeta, 2024), afirma: “La música de Bad Bunny no es un género que me habite, pero sería injusto negar la estatura humana del artista. Él es un joven que se ha hecho a sí mismo, muy familiar, orgulloso de su origen y leal a su tierra. Con su voz, nos guste o no, ha elevado el nombre de Puerto Rico, su monte, su cultura y el amor por lo nuestro. ¡Que viva BB!”En la Universidad de Yale, donde es profesor, Albert Laguna impartirá en otoño el curso “Bad Bunny: estética y política musical” que parte del disco Debí tirar más fotos. El curso, le dijo el catedrático de origen cubano a Ronald Alexander Ávila-Claudio, de BBC News, es una manera de establecer conexiones entre los inmigrantes y estudiar la manera como hacen comunidad en Estados Unidos. Según él, con Debí tirar más fotos, un disco que mira tanto al pasado como al futuro de su tierra, Bad Bunny hace un significativo repaso de la música del Caribe: “No solo incluye canciones de reguetón, con salsa, bomba o plena, es una combinación de géneros. Contiene música jíbara, ritmos de las zonas rurales de Puerto Rico. Cuando escuchas esta música, te preguntas ¿de dónde proviene? El disco abre caminos para entender una historia más amplia y caribeña en particular”.Cuando le preguntaron su opinión sobre el autor de Nadie sabe lo que va a pasar mañana, quien estelarizará el espectáculo de medio tiempo en el Super Bowl LX entre los New England Patriots y los Seattle Seahawks, que se llevará a cabo este domingo 8, el presidente estadunidense Donald Trump, dijo: “Nunca he escuchado hablar sobre él”, lo que sin duda fue una más de sus mentiras dada la relevancia mundial del también actor, quien lo ha cuestionado con frecuencia y en la pasada edición de los Grammy, con Debí tirar más fotos, un disco cantado en español, obtuvo tres premios: Álbum del año, Mejor álbum de música urbana y Mejor Performance de Música Global por la canción “EoO”, incluida en el mismo álbum.En esa edición de la gala musical, el puertorriqueño no se contuvo y, antes de recoger su premio al Mejor álbum, arremetió contra las políticas migratorias del mandatario republicano, diciendo: “Antes de dar gracias a Dios, voy a decir: fuera ICE. No somos salvajes, no somos animales, somos humanos y somos americanos”.“Quiero decir que sé que es difícil no odiar en estos días y estaba pensando, alguna vez nos contaminamos, pero el odio se vuelve más poderoso con más odio. La única cosa más poderosa que el odio es el amor, así que, por favor, necesitamos ser diferentes. Esa es la manera de hacerlo: con amor, no lo olviden”.Para terminar, ya con el Grammy en la mano, señaló: “Quiero dedicar este premio a todas las personas que tuvieron que abandonar su patria, su país, para seguir sus sueños”.Más allá de la música, de que sus canciones gusten o no, la realidad es que Bad Bunny (Benito Martínez Ocasio, nacido el 10 de marzo de 1994 en la ciudad de Vega Baja, Puerto Rico), es una estrella con una enorme conciencia social y en sus temas cuestiona el machismo, los feminicidios, la intolerancia contra las personas transgénero y contra los migrantes, y se muestra orgulloso de sus raíces y su idioma: “Me enorgullece mucho llegar al nivel en el que estamos hablando en español, y no solo en español, sino en el español que hablamos en Puerto Rico. Sin cambiar el acento”, le dijo en una entrevista para El País a Amanda Mars.Bad Bunny está en la cresta de la ola: triunfa en todo el mundo, su actitud es reconocida en el medio cultural, será objeto de estudio en una de las mejores universidades de Estados Unidos y se erige en férreo opositor a la demencial política de Trump contra los inmigrantes. Como dice Helena Sampedro: ¡Viva BB!AQ / MCB