Suspensión definitiva contra el Tren Maya: ¿Las obras del tramo 5 serán canceladas? Esto dice la orden
Un Tribunal Colegiado otorgó una suspensión definitiva al tramo 5 del Tren Maya. La medida judicial instruye a la verificación, inspección, conservación y protección de los recursos naturales en la zona donde se desarrollan los trabajos de construcción.
Aunque la suspensión definitiva no implica necesariamente la cancelación de las obras, sí establece la obligación de reforzar la supervisión ambiental durante la construcción del Tramo 5.
En este sentido, la decisión judicial representa un mecanismo de control para asegurar que el desarrollo del proyecto se realice bajo criterios de legalidad y protección ambiental, atendiendo las preocupaciones planteadas por organizaciones y ciudadanos.
¿Qué significa la suspensión definitiva contra el Tren Maya?
La resolución está dirigida específicamente a la Subprocuraduría de Recursos Naturales y a la Dirección General de Delitos, Conmutaciones, Denuncias y Quejas de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Estas áreas deberán supervisar que las actividades del proyecto cumplan con la normativa ambiental vigente y atender las denuncias relacionadas con posibles afectaciones ecológicas.
El colectivo ambientalista Sélvame del Tren señaló que el mandato judicial es relevante porque refuerza la protección de los recursos naturales en la región.
Además, la suspensión garantiza que se llevarán a cabo acciones de verificación e inspección ante denuncias públicas, lo que obliga a las autoridades a intervenir para prevenir o mitigar posibles daños ambientales.
¿Qué daños al medio ambiente dejó el Tren Maya?
El objetivo principal del Tren Maya ha sido impulsar el desarrollo económico y aumentar el flujo turístico en el sureste del país. Sin embargo, su construcción también ha generado diversas afectaciones ambientales, particularmente en la Península de Yucatán.
Entre los principales daños señalados se encuentra la deforestación de amplias zonas de selva, la fragmentación de ecosistemas y la alteración de hábitats de especies endémicas. Organizaciones ambientales y comunidades locales han denunciado además la contaminación y afectación del sistema de ríos subterráneos y cenotes, característicos de la región.
El propio Gobierno federal ha reconocido impactos ambientales, especialmente en el Tramo 5, que conecta Cancún con Tulum, una zona de alta fragilidad ecológica debido a su compleja red de cavernas y acuíferos.
No obstante, persisten cuestionamientos sobre la transparencia y el avance real de los programas de restauración ambiental, así como sobre si estos se han implementado conforme a las normativas nacionales e internacionales en materia de protección ambiental.
Con información de Aldo Munguía
