El alcalde de Talavera de la Reina, José Julián Gregorio, ha explicado que las inundaciones registradas en la ciudad tras las lluvias de las tres últimas semanas tienen su origen principal en la acumulación prolongada de agua en el subsuelo , un fenómeno que terminó por saturar el sistema hidráulico provocando que el nivel freático ascendiera en la ciudad a ras de calle. En este sentido, el regidor talaverano ha subrayado que «no se trata únicamente de un problema ligado al río Tajo, sino a un proceso acumulativo» derivado de las precipitaciones continuadas provocadas por un tren de borrascas atlánticas de alto impacto. En este sentido, Gregorio ha recordado que en varios municipios del entorno de Talavera se registraron episodios de lluvias especialmente intensos, algunos de ellos con valores máximos a nivel regional. «En algunas zonas que vierten hacia nosotros, Pepino, Segurilla, Cervera, incluso zonas de la zona de Castillo de Bayuela, hubo fechas en las que fueron las máximas en toda la región», ha indicado. Ante este escenario, el Ayuntamiento se vio obligado a adoptar medidas excepcionales, entre ellas la apertura de La Portiña en unos niveles inéditos en décadas. «La Portiña hacía 30 ó 40 años -ni los técnicos lo recuerdan-, que no se se abría casi al cien por cien», ha afirmado el alcalde talaverano. Gregorio ha añadido que esta situación no se produjo ni siquiera en episodios recientes de lluvias intensas como las del año pasado que terminaron por hacer colapsar el puente antiguo de Talavera. Superada la fase más crítica, Gregorio ha señalado que la situación actual es de mayor calma en las zonas afectadas. «En estos momentos hay ya mucha tranquilidad en la zona en la que han sufrido estas graves inundaciones en Talavera de la Reina», ha indicado. Con la emergencia controlada, el Ayuntamiento entra ahora en una segunda fase centrada en la limpieza y la prevención. «La limpieza no solamente de las calles», ha señalado, para explicar que ya se está actuando de forma coordinada para r etirar los arrastres acumulados en el interior de los canales. Gregorio ha insistido en la urgencia de estas labores, ya que se trata de infraestructuras que, en la práctica, funcionan como auténticos cauces.