Ni Afganistán ni Irán: un exagente de la CIA revela cuál es el país más peligroso del mundo
¿Cuál es el lugar más peligroso del planeta en 2026? La duda ha sido resuelta por John Kiriakou, exoficial de la CIA, en una entrevista en la que repasa su experiencia operativa y explica por qué ese país, según su criterio, se ha convertido en el ejemplo más extremo de inseguridad para extranjeros.
Kiriakou trabajó en la agencia entre 1990 y 2004 y, tras el 11-S, llegó a ocupar funciones de responsabilidad en operaciones antiterroristas vinculadas a Pakistán. Años después se convirtió en una figura pública por denunciar prácticas de interrogatorio de la CIA; en octubre de 2012 se declaró culpable en un caso relacionado con filtraciones y en enero de 2013 fue condenado a 30 meses de prisión.
En su intervención más reciente, al ser preguntado por el país "más peligroso" del mundo, el exagente no se limita a una lista genérica. Menciona varios focos de riesgo: Yemen, Somalia, Gaza, Afganistán y zonas de Pakistán, y describe un patrón: lugares donde la violencia, la volatilidad política y la amenaza de ataques convierten lo cotidiano en imprevisible.
Yemen como caso límite
La parte que más ha llamado la atención es su relato sobre Yemen: asegura que viajó allí en varias ocasiones y que cada visita resultó peor que la anterior. Pone un ejemplo operativo: terminar concentrados en un único hotel seguro, blindado con medidas defensivas, y la sensación de que cualquier desplazamiento (incluso del aeropuerto al alojamiento) podía convertirse en una trampa. En ese contexto, recuerda el asesinato de un grupo de diplomáticos extranjeros y la posterior llegada de investigadores que también fueron atacados.
Más allá del testimonio, Yemen aparece desde hace años en los listados oficiales de países a evitar por conflicto armado, terrorismo y secuestros, entre otros factores. En la práctica, varios gobiernos mantienen recomendaciones del nivel más alto ("no viajar") para el país.
Un país roto por guerra, crisis y tensiones regionales
Que Yemen sea señalado como destino de máximo peligro no se entiende sin su contexto: una guerra prolongada, fragmentación territorial y una crisis humanitaria crónica. Asimismo, Naciones Unidas ha advertido de que la situación podría empeorar en 2026 por recortes de financiación y limitaciones operativas sobre el terreno.
