Del Festival de la Canción al Benidorm Fest: el inesperado triunfo que marcó a Pablo Motos
El Festival de la Canción de Benidorm: cuna de estrellas
Durante las décadas de los sesenta y setenta, el festival se convirtió en uno de los grandes escaparates de la música ligera y el pop en España. En plena ebullición turística, la ciudad reunía cada verano a compositores, intérpretes y productores en busca de la canción del momento.
Raphael, Julio Iglesias y el impulso internacional
Entre los nombres propios destaca Raphael, ganador en 1962, que consolidó su carrera tras imponerse en la cuarta edición. Su triunfo confirmó que el certamen podía lanzar trayectorias sólidas dentro y fuera de España.
Seis años después, en 1968, Julio Iglesias se alzó con el primer premio con La vida sigue igual. Aquel éxito fue el inicio de una carrera internacional que lo convertiría en uno de los artistas españoles más reconocidos del mundo.
También pasaron por el escenario formaciones como Mocedades o intérpretes como Karina, que posteriormente representarían a España en Eurovisión. El festival no solo premiaba canciones: funcionaba como radar de talento emergente.
Impacto cultural y turístico
El certamen ayudó a consolidar la imagen de Benidorm como capital del entretenimiento estival. Cada edición atraía visitantes, medios de comunicación y discográficas. La música se integró en la estrategia turística, generando un efecto multiplicador en la economía local.
Sin embargo, tras varias etapas de altibajos y cambios de formato, el Festival de la Canción de Benidorm entró en declive y terminó desapareciendo en 2006, dejando un vacío en el calendario musical español.
1993: el año que sorprendió a todos
En plena etapa de transición del certamen, una edición concreta dejó una de las anécdotas más inesperadas de su historia reciente. No fue una estrella consagrada ni una promesa del pop quien acaparó los titulares.
Pablo Motos y la balada que nadie esperaba
En 1993, un joven comunicador valenciano decidió probar suerte como cantante. Se trataba de Pablo Motos, hoy conocido por liderar uno de los formatos televisivos más influyentes del país. Entonces, su nombre apenas sonaba fuera de ciertos círculos profesionales.
Interpretó la canción Por ti, por mí, una balada pop de corte romántico, vestido con un sobrio traje oscuro propio de la estética de la época. La actuación no partía como favorita. Sin embargo, contra todo pronóstico, logró imponerse y alzarse con el primer premio.
Aquel triunfo no abrió una carrera musical duradera, pero sí supuso un impulso mediático decisivo. La visibilidad obtenida le permitió dar el salto definitivo a los medios de comunicación y consolidar una trayectoria que terminaría desembocando en la televisión nacional.
Del silencio a la reinvención: nace el Benidorm Fest
Tras quince años de ausencia, el formato regresó en 2022 bajo una nueva denominación: Benidorm Fest. El objetivo cambió de enfoque. Ya no se trataba solo de elegir la canción del verano, sino de seleccionar al representante español en Eurovisión.
Un trampolín renovado
La nueva etapa modernizó la producción, incorporó jurados profesionales y votación popular, y apostó por géneros diversos. En poco tiempo, el festival recuperó relevancia mediática y atrajo a artistas consolidados y emergentes.
- Chanel logró un histórico tercer puesto en Eurovisión tras ganar la primera edición.
- Blanca Paloma destacó por su propuesta flamenca en 2023.
- Nebulossa convirtió su candidatura en un fenómeno viral.
- Rigoberta Bandini generó un impacto cultural masivo con su participación.
- Vicco transformó su paso por el certamen en uno de los mayores éxitos comerciales del año.
La marca Benidorm volvió a asociarse a innovación musical y proyección internacional, recuperando parte del espíritu original del certamen de los años sesenta.
La edición 2026 y la vigencia del fenómeno
La gran final del Benidorm Fest 2026 se celebra este sábado 14 de febrero. Aunque España no compite este año en Eurovisión, el evento mantiene su poder de convocatoria y continúa funcionando como escaparate para nuevas generaciones.
El listado de participantes confirma la diversidad estilística del certamen actual, que combina propuestas pop, indie y electrónicas. La fórmula demuestra que el legado del antiguo Festival de la Canción de Benidorm sigue vivo, adaptado a los códigos del siglo XXI.
Más de seis décadas después de su primera edición, el camino que comenzó en 1959 continúa marcando carreras. Desde el impulso internacional de Julio Iglesias hasta el inesperado oro de Pablo Motos en 1993, la historia del Benidorm Fest demuestra que un escenario puede cambiar destinos profesionales y redefinir el mapa musical español.
