'El Mont Aiguille (2.087 metros) es considerado como la cuna de alpinismo. El 26 de junio de 1492, el Rey Carlos VIII de Francia quiso demostrar poder y prestigio real, ordenando conquistar una montaña vista como inaccesible y mítica. Durante casi 500 años aquella cima se subió y se bajó en verano, hasta que en 1988 el alpinista William Grosso abrió la primera linea para bajarla en esquís. Para conmemorar los cinco siglos del nacimiento del alpinismo, Pierre Tardivel y Rémy Lécluse repitieron aquella linea en 1992 bajando también con sus esquís.
Desde entonces bajarse el Mont Aiguille ha sido una tarea compleja que apenas se ha logrado repetir más. Hasta este pasado nueve de febrero, cuando los esquiadores y alpinistas Vivian Bruchez, Xavier Cailhol y François Kern repitieron este descenso...'