Hacienda avisa: si tu salario supera esta cantidad estás obligado a presentar la declaración de la Renta en 2026
La campaña de la declaración de la Renta 2025/2026 arranca con fechas ya marcadas en el calendario y con millones de contribuyentes pendientes de conocer si están obligados a rendir cuentas ante la Agencia Tributaria. El miércoles 8 de abril será la fecha a partir de la cual los contribuyentes podrán presentar su declaración únicamente por internet utilizando Renta Web o la aplicación móvil del organismo. Durante el primer mes, quienes opten por este trámite podrán hacerlo exclusivamente de forma digital, una vía que en los últimos años se ha convertido en la más utilizada. La digitalización del proceso busca agilizar los plazos y reducir errores en la tramitación.
La presentación por internet permite revisar el borrador, corregir posibles errores y recibir confirmación inmediata sobre el estado de la declaración. Esta modalidad agiliza el proceso y reduce desplazamientos, algo especialmente valorado por quienes tienen situaciones fiscales sencillas. Además, facilita que el contribuyente pueda consultar sus datos fiscales y comprobar si el resultado es a ingresar o a devolver antes de confirmar el envío. Todo ello convierte a la vía telemática en la opción preferente para la mayoría de declarantes.Desde Hacienda indican que el 6 de mayo se habilitará la posibilidad de presentar la declaración por teléfono mediante cita previa, un servicio que podrá solicitarse entre el 29 de abril y el 29 de junio.
Por su parte, la atención presencial en oficinas comenzará el 1 de junio, con cita previa disponible desde el 29 de mayo, ofreciendo la opción de resolver dudas directamente con profesionales. El periodo de presentación concluirá el 30 de junio en todas las modalidades. Para los contribuyentes, la declaración de la Renta supone un trámite administrativo anual mediante el cual se regulariza el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se ajustan las retenciones practicadas durante el año y se determina si corresponde pagar más impuestos o recibir una devolución. Cumplir con este procedimiento dentro de plazo evita recargos y posibles sanciones pero, ¿quiénes están obligados a hacer este trámite en 2026?
Si cobraste más de 22.000 euros de un solo pagador
Uno de los aspectos clave es el límite de 22.000 euros brutos anuales. Este umbral se aplica con carácter general a quienes han tenido un solo pagador a lo largo del ejercicio. Si los rendimientos del trabajo no superan esa cantidad, en principio no existe obligación de presentar la declaración. De esta manera, con la reciente subida del Salario Mínimo Interprofesional en el Real Decreto 126/2026, que fija la cifra para 2026 en 1.221 euros mensuales en 14 pagas, lo que supone 17.094 euros anuales, quedarán exentos de presentación. Se trata del supuesto más común entre trabajadores con estabilidad laboral durante todo el año.
Si cobraste más de 15.876 euros de varios pagadores
El escenario cambia cuando entran en juego varios pagadores con mayor peso en los ingresos. En ese caso, el límite se reduce a 15.876 euros anuales siempre que lo percibido del segundo y restantes pagadores supere los 1.500 euros. Esta situación es habitual en trabajadores que han cambiado de empleo, han estado en desempleo o han combinado salario y prestación. Al existir distintos pagadores, las retenciones pueden no ajustarse correctamente y por ello la normativa reduce el umbral que obliga a declarar. De esta forma, se busca equilibrar posibles desajustes en las cantidades ingresadas a cuenta del impuesto.
Otros casos de obligación para presentar la declaración
Más allá de estos límites salariales, existen otros supuestos que obligan a presentar la declaración. También deberán hacerlo quienes hayan obtenido rendimientos del capital mobiliario como intereses o dividendos que superen los límites establecidos, quienes hayan registrado ganancias patrimoniales relevantes como la venta de acciones o inmuebles, quienes perciban determinadas ayudas o subvenciones y, en general, quienes acumulen rentas superiores a los umbrales fijados por la normativa. Incluso cuando no exista obligación, presentar la declaración puede resultar conveniente si el resultado es a devolver o si se pueden aplicar deducciones fiscales. Por ello, revisar cada caso concreto resulta fundamental antes de decidir no presentar la Renta.
