Viaje exprés a Georgia, Febrero 2026 (1 respuesta)
Unas semanas más tarde, dos amigos más se unen al plan, aunque sólo durante la primera semana. Yo, mirando mi agenda, tenía claro que no podía ir. Tenía el fin de semana en Pitztal planificado y luego vendría mi padre. La semana entre ambos eventos trabajaba. Ni me lo planteaba.
Una noche yendo a casa de mi pareja me encuentro las botas de esquí de un amigo en la puerta: qué raro a estas horas. Abre la puerta en sujetador prestado, lástima que se hubiera dejado las botas en la puerta, pero unas buenas risas nos pegamos. Después de cenar, me dan un sobre con texto en Georgiano. Saco el Google Lens y leo, incrédulo, que vale para ir a acompañar a mi hermano durante una semana en su viaje a Georgia. Anticipando mis protestas (no había cogido un avión desde 2018, cuando se murió mi abuelo) sacan también una certificación de compensación de emisiones. Aunque también se le pueden buscar peros, se nota que se lo han currado.
Buf, estrés. En teoría no puedo pedir fiesta en el trabajo, menos en esos días. Voy a hablar con el jefe, y con el hombre que cumple mi función la otra mitad del tiempo, a ver si se puede hacer algún cambio. Imposible. Bueno, decido que si pierdo el trabajo por esto vale la pena, al final es solo un trabajo en un restaurante. Me va bien por horarios pero no es más que una forma de pasar el tiempo mientras busco posiciones de doctorado. Decidido pues, voy a Georgia.
Mi hermano se ha comprado una bolsa de esquís y se ofrece a llevar también los míos. La semana antes de Pitztal los llevo a Bolzano, comprometiéndome a no tener los esquís de montaña disponibles para las salidas con los amigos. Georgia... esto va a pasar.
