Reino Unido exigirá este trámite para permitir la entrada de visitantes españoles
El Gobierno británico ha anunciado que comenzará a aplicar estrictamente a partir de este miércoles la Autorización Electrónica de Viaje (ETA, por sus siglas en inglés) a ciudadanos de 85 países que no necesitan visado para estancias cortas, entre ellos España, Francia, Estados Unidos y Canadá.
Este requisito vigente desde 2025 para ciudadanos de la Unión Europea y otros países exentos de visado, comenzará ahora a aplicarse sin excepciones.
Según lo ha establecido el Ministerio de Exteriores, a partir del 25 de febrero las aerolíneas estarán obligadas a asegurarse de que los pasajeros cuenten con la autorización digital previa, pudiendo incluso denegar el embarque si no disponen de ella.
¿Cómo se pide la ETA?
Al igual que en muchos otros destinos, la ETA se realiza por vía electrónica, quedando esta vinculada digitalmente al pasaporte. La autorización tiene una validez de dos años y un costo de 16 libras (unos 18,40 euros). Pese a que la mayoría de permisos se conceden en cuestión de minutos, el ministerio del exterior británico recomienda tramitarla con tres días laborales de antelación.
El bureau aprovechó también para recordar que aquellos con doble nacionalidad, una de ellas británica, deben presentar "un pasaporte británico válido o un Certificado de Derechos" para entrar en el Reino Unido.
A partir del jueves, este certificado (alternativo al pasaporte británico) solo será admisible en formato digital, aunque mantendrá su validez indefinida.
La reacción política y social
El secretario de Estado de Migración y Ciudadanía, Mike Tapp, declaró que "la ETA es una parte vital del trabajo para reforzar la seguridad fronteriza y ver quién entra en el país" y recalcó que todo aquel que quiera entrar en el Reino Unido debe de "asegurarse de tener el permiso correcto".
La medida ha sido fuertemente criticada por el Partido Nacional Escocés (SNP), actual gobernante en Escocia, que ha pedido al Gobierno laborista que derogue lo que ellos califican de "impuesto fronterizo del Brexit" y de plan "discriminatorio" contra las personas con doble nacionalidad.
