Faltan 384 Centros de Salud Mental Comunitarios a nivel nacional para atender óptimamente a pacientes
Según el Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental 2024-2028, por cada 50.000 habitantes se necesita un Centro de Salud Mental Comunitario (CSMC). Según este dato, La República realizó un conteo y, de acuerdo con las estimaciones más actualizadas de la población del año 2023 del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), se concluyó que hacen falta 384 CSMC a nivel nacional para cubrir adecuadamente la atención de personas con trastornos o enfermedades mentales. Actualmente, en todo el Perú existen 305 CSMC.
Este déficit podría generar un colapso en la atención médica de salud mental, advirtió a este medio Miguel Vallejos, exdecano del Colegio de Psicólogos del Perú. Según explicó, la carencia de CSMC impacta directamente en la calidad y oportunidad de atención para millones de peruanos que enfrentan problemas como estrés, ansiedad, depresión, trastornos de pánico y adicciones.
¿En qué regiones del Perú falta un mayor número de Centros de Salud Mental Comunitarios?
Con base en la población estimada al 2023 por el INEI y el estándar de un CSMC por cada 50.000 habitantes, el mayor déficit de estos centros se concentra en Lima Metropolitana y Lima Regiones, donde en conjunto faltarían construir 141 centros. La lista continúa con Piura y La Libertad, que requieren 26; Callao, Cajamarca y Lambayeque, con 18 cada uno; Arequipa, con 17; Cusco y Áncash, con 15, entre otras regiones que también presentan carencias. Este modelo de atención comunitaria empezó a implementarse en el país recién en 2015, por lo que el crecimiento de la red aún no logra alcanzar la demanda poblacional. A continuación la lista completa:
- Lima Metropolitana y Lima Regiones (141)
- Piura (26)
- La Libertad (26)
- Callao (18)
- Cajamarca (18)
- Lambayeque (18)
- Arequipa (17)
- Áncash (15)
- Loreto (13)
- Junín (12)
- San Martín (11)
- Ica (10)
- Puno (9)
- Huánuco (7)
- Ucayali (7)
- Ayacucho (6)
- Amazonas (3)
- Pasco (3)
- Tacna (3)
- Madre de Dios (2)
- Tumbes (2)
- Apurímac (1)
- Huancavelica (1)
- Moquegua (0)
La cifra es alarmante, sobre todo considerando que entre 2016 y 2019 se registró un aumento en los casos de depresión, uno de los trastornos más comunes entre los peruanos, según el Centro Nacional de Epidemiología, Prevención y Control de Enfermedades del Ministerio de Salud. Aunque hubo una disminución en 2020 debido a la pandemia de Covid-19, los casos aumentaron nuevamente desde 2021 (con 3.746 casos) hasta 2025 (14.422), lo que representa un incremento de casi el cuádruple. Especialistas del Instituto Nacional de Salud Mental Honorio Delgado - Hideyo Noguchi indican que uno de cada tres peruanos se verá afectado por un trastorno mental alguna vez en su vida.
PUEDES VER: Minsa actualiza padrón del Serums 2026-I con 240 nuevos locales de salud
Problemas infraestructurales en los CSMC
En cuanto a infraestructura, muchos CSMC "son cedidos por municipalidades por un periodo máximo de 10 años o son alquilados, y no cumplen con las normas vigentes de infraestructura y equipamiento de establecimientos de salud, ya que han sido diseñados para otro propósito". Además, el país no cuenta con planes de desarrollo de infraestructura para CSMC, según el informe del Plan Nacional de Fortalecimiento de Servicios de Salud Mental 2024-2028.
"Para una atención psicológica se requiere un ambiente privado, cálido y seguro. Muchas veces eso no se cumple, y el paciente no recibe el trato digno que necesita", afirmó el doctor Vallejos.
La Contraloría General de la República advirtió en 2025 que varios CSMC en el Callao operan en condiciones precarias que comprometen la calidad y continuidad de la atención, así como la seguridad del personal. Según el informe de control N.° 002-2025-OCI/0628-SVC, cuatro de los seis centros no funcionan en locales propios y presentan graves deficiencias en servicios básicos como agua potable, energía eléctrica, desagüe e Internet.
Uno de los casos más críticos es el CSMC Carmen de la Legua Reynoso, que operó en un local cuyo convenio venció y no fue renovado, además de sufrir cortes de energía eléctrica y acumular deudas por consumo, lo que afectó el suministro de agua y el uso de servicios higiénicos. Lo mismo se repitió en el CSMC La Perla, local que carece de conexiones formales de agua, desagüe y luz, recurriendo a conexiones informales, mientras que el CSMC Ventanilla Norte depende de camiones cisterna para el abastecimiento de agua y utiliza un silo externo para el desagüe.
En el caso del CSMC Mi Perú, el servicio de agua fue suspendido por falta de pago y actualmente no tiene acceso a internet, lo que limita su operatividad. Además, el centro ubicado en la Universidad Nacional del Callao carece de adecuada señalización e identificación. Ante este panorama, la Contraloría recomendó a la Diresa Callao adoptar acciones urgentes para garantizar una infraestructura adecuada y servicios básicos.
PUEDES VER: Cáncer infantil: la lucha contra el diagnóstico y el sistema de salud peruano
El Perú enfrenta una profunda crisis en salud mental que no se resolverá únicamente con la construcción de más centros especializados, así lo advirtió el exministro de Salud Hernando Ceballos, quien señaló que el problema es "estructural" y requiere una política de Estado que vaya más allá de medidas aisladas. "El tema no es solo esperar que llegue el paciente. Hay que educar, prevenir y acercarse a la comunidad", indicó. Criticó que muchos centros comunitarios funcionan en locales provisionales, sin infraestructura propia ni equipamiento adecuado, lo que limita su capacidad de atención.
Por otro lado, existen factores relacionados con las condiciones laborales que desmotivan la participación de los profesionales de la salud en los CSMC. Entre ellos se destacan la gestión deficiente desde las oficinas de recursos humanos, la precariedad de los contratos, la falta de reconocimiento económico por el trabajo especializado y la ausencia de incentivos, a diferencia de los profesionales que laboran en otras especialidades dentro de los tres niveles de atención, de acuerdo con el informe del Minsa.
Falta de psicofármacos en CSMC
Otro problema identificado es el desabastecimiento de psicofármacos. Menos del 50% de los CSMC disponen de psicofármacos esenciales, según informe del Minsa. En 2025, la Defensoría del Pueblo supervisó los CSMC de Iquitos, Punchana, San Juan Bautista y Cardozo en la provincia de Maynas, y detectó una preocupante falta de medicinas para tratar trastornos psicóticos, afectivos, de ansiedad y del sueño.
Esta carencia afecta especialmente a personas con discapacidad y a pacientes que requieren medicación continua, poniendo en riesgo su estabilidad y vulnerando su derecho a la salud. Un caso crítico es el CSMC Uka Yaki Tsawa, que atiende a cerca de mil usuarios y realiza alrededor de 30 consultas diarias, pero no tiene los medicamentos necesarios para sostener los tratamientos. Vallejos precisó que, aunque no todos los pacientes requieren medicación, la falta de medicamentos afecta la continuidad de los tratamientos.
El doctor Ceballos planteó que el abordaje debe incluir prevención comunitaria, detección temprana de síntomas de depresión y campañas para reducir prejuicios sociales. Planteó la participación de distintos sectores, desde la atención de la toxicomanía hasta la salud mental en el ámbito laboral. “Necesitamos una política real, con objetivos a corto y largo plazo. No solo es un tema sanitario, sino también social”, concluyó.
Vallejos recordó que situaciones de crisis, como brotes psicóticos o intentos de suicidio, requieren intervención inmediata y personal especializado, algo que no siempre está disponible fuera de la capital. Por ello, planteó que cada región cuente con al menos un centro especializado de internamiento breve articulado con los centros comunitarios.
Presupuesto en salud mental en el Perú
El especialista atribuyó la crisis principalmente a la baja asignación presupuestal. Según Consulta Amigable del Ministerio de Economía y Finanzas, actualmente en todos los niveles de gobierno, solo el S/626.431.462 salud mental, lo que representa una reducción respecto al 2025, que fue de S/639.143.367, una reducción del 1.99%. “Si no se incrementa la inversión, seguiremos pagando el costo directo e indirecto de los problemas de salud mental: más suicidios, más violencia, más adicciones y mayor descomposición social”, advirtió.
Ceballos, consultado sobre si la crisis responde a falta de recursos o a deficiencias en la administración, fue enfático: “Es un problema estructural”. No obstante, reconoció que el presupuesto destinado a salud mental debe incrementarse significativamente.
En ese sentido, propuso declarar en emergencia la salud mental, aumentar progresivamente el presupuesto y fortalecer la prevención desde las escuelas, incluyendo la presencia de al menos un psicólogo por colegio. De no corregirse las deficiencias actuales, Vallejos alertó sobre un escenario de mayor incremento de suicidios, feminicidios, violencia intrafamiliar, adicciones —incluidas las apuestas online y el uso problemático de redes sociales— y trastornos emocionales en jóvenes.
¡Sigue a La República en WhatsApp! Únete a nuestro canal desde tu celular y recibe las noticias más importantes de Perú y el mundo en tiempo real.
