El misterio de las cartas perdidas de Jane Austen: por qué su hermana destruyó gran parte de su correspondencia
Miss Austen, la serie de la BBC basada en la novela de Gill Hornby y estrenada en 2025, explora uno de los mayores enigmas que rodean la vida de la escritora británica.
Jane Austen fue una prolífica autora de cartas y se cree que escribió miles. Sin embargo, hoy solo se conservan alrededor de 160, ya que su hermana Cassandra, su principal confidente, quemó la mayoría años después de su muerte.
La decisión ha intrigado durante décadas a historiadores y biógrafos, que se preguntan qué pudo contener la correspondencia perdida.
Por qué Cassandra pudo destruir las cartas de Jane Austen
Las pocas cartas que han sobrevivido muestran a una Austen joven, ingeniosa y muy observadora. En una de las primeras, escrita en 1796, la autora describe con humor a su breve interés romántico, el abogado irlandés Tom Lefroy, al que define como «un joven muy educado, atractivo y agradable». En ellas aparecen también bailes, encuentros sociales y comentarios sobre la vida cotidiana.
La producción plantea varias posibles explicaciones para la decisión de Cassandra. Algunas teorías apuntan a que quiso evitar problemas familiares, ya que las cartas podían incluir comentarios indiscretos sobre parientes o conocidos. También se ha sugerido que temía que esos textos pudieran dañar la reputación de la escritora si llegaban a publicarse.
Otros expertos creen que Cassandra pudo actuar movida por el deseo de proteger la intimidad de su hermana. Jane Austen publicó sus novelas de forma anónima durante su vida y era una persona reservada, lo que refuerza la idea de que la familia quiso preservar su privacidad.
La serie también muestra la estrecha relación entre Jane y Cassandra, que compartieron gran parte de su vida y mantenían un vínculo muy cercano. De hecho, el único retrato auténtico que se conserva de la escritora es un dibujo realizado por su propia hermana.
Dos siglos después, la decisión de Cassandra de destruir esas cartas sigue generando debate entre historiadores y biógrafos. La serie recupera ese episodio para intentar explicar qué pudo llevarla a tomar una decisión que dejó incompleta la correspondencia de una de las autoras más influyentes de la literatura inglesa.
