“Podemos llegar al mundo”: creador de la primera candidata con IA al Congreso de Colombia habla tras la derrota
La aparición de Gaitana como candidata en las elecciones legislativas de Colombia marcó un precedente en América Latina al convertirse en la primera postulante creada con inteligencia artificial para aspirar a un cargo político. Aunque no obtuvo un escaño en el Senado, su creador, Carlos Redondo, planea seguir expandiendo la herramienta en la región.
Los votos obtenidos por Gaitana se contabilizan a favor de Redondo, mientras que para la Cámara de Representantes la candidatura correspondía a Alba Luz Rincón, socióloga del pueblo embera-katío. Aunque un avatar no puede ocupar un escaño en el Congreso, Gaitana fue la imagen central de la campaña y defendió durante todo el proceso la representación indígena.
Esto no significa que careciera de participación. El proyecto estaba concebido como una herramienta destinada a trabajar junto a funcionarios del Legislativo. Al dotarla de personalidad, rostro y “voz propia”, sus creadores buscaban que la ciudadanía dejara de verla como una simple base de datos interactiva.
En conversación con nuestro diario, Carlos explicó las dificultades que enfrentaron durante la campaña, sus planes de trabajo y su visión sobre el papel de la inteligencia artificial en la política.
— Durante la campaña, ¿qué tan difícil fue lograr que la ciudadanía confiara en una inteligencia artificial como candidata al Congreso colombiano?
Fue muy difícil. Muchas personas no creyeron en el proyecto por dos razones principales. Primero, la política tradicional fue nuestro principal adversario, porque no querían que una herramienta tan poderosa llegara a vigilar el actuar de los políticos.
También hubo campañas amarillistas en torno a temas religiosos o incluso al consumo de agua asociado al uso de inteligencia artificial. Al final, cualquier argumento se utilizó para atacar el proyecto.
Pasamos de ser los primeros en intención de voto a terminar en cuarto lugar. Hubo mucha propaganda negativa en el proceso.
Probablemente en Latinoamérica todavía no estamos completamente preparados para algo así. Sin embargo, los estudiantes fueron uno de los grupos que más apoyaron la iniciativa.
— Cuando crearon Gaitana, ¿consideraban que la inteligencia artificial podía ser una herramienta eficaz dentro de la vida democrática de Colombia?
Absolutamente. Por ejemplo, en el ámbito contractual, Gaitana podría revisar en un solo día toda la contratación de un país. Podría activar alertas sobre posibles carteles de contratación o sobrecostos.
También podría conectar en tiempo real a un millón de personas en un foro para discutir un tema específico. Imagina, por ejemplo, una reforma a la salud en Colombia. El presidente podría invitar a los ciudadanos a participar a través de la plataforma.
Gaitana recopilaría experiencias y opiniones, identificaría puntos en común, los sometería a votación y de allí surgiría un manifiesto colectivo que ayude a resolver el problema. Cuando las comunidades deliberan juntas, pueden encontrar mejores soluciones que las decisiones individuales.
Creo que este tipo de herramientas puede ayudar a solucionar muchos de los vicios de la democracia en Latinoamérica.
— Si Gaitana hubiera obtenido un escaño en el Congreso colombiano, ¿cuál habría sido su plan de trabajo?
Había dos objetivos principales. El primero era conectarla con la plataforma Colombia Compra Eficiente para que analizara en tiempo real los contratos del Estado y emitiera alertas sobre posibles irregularidades.
El segundo era ayudar en la estructuración de proyectos de ley.
Por ejemplo, una comunidad de mujeres trans trabajadoras sexuales en Bogotá tenía problemas de convivencia interna y de identidad en documentos oficiales. Una universidad nos contactó para utilizar la herramienta y ayudarles a llegar a consensos.
Gaitana logró facilitar acuerdos dentro de esa comunidad, y esos consensos se habrían convertido en proyectos de ley si hubiéramos llegado al Congreso. Algo similar ocurrió con colectivos de veterinarios a nivel nacional.
La idea es que Gaitana ponga el Congreso en manos de la gente.
— Pensando a largo plazo, ¿qué planes tienen para el desarrollo futuro de Gaitana?
Creemos que la herramienta puede llegar a todo el mundo, pero no queremos entregarla a los políticos. Está disponible para universidades que quieran utilizarla para mejorar la democracia en sus países.
Todo el código de Gaitana está a disposición de universidades que quieran ser curadoras de información o veedoras de contratación pública. La idea es que esta herramienta contribuya a mejorar la democracia.
No queremos venderla ni enriquecernos con ella. Nuestro objetivo es que la democracia mejore en todo el continente.
— En Colombia existe una brecha digital importante. No todas las personas tienen acceso a internet o a herramientas tecnológicas. ¿Cómo abordaron ese problema?
Ese fue uno de los grandes desafíos que no logramos resolver. Finalmente la herramienta terminó siendo utilizada principalmente por personas de nivel socioeconómico medio o alto.
No logramos que Gaitana fuera adoptada por comunidades con menores ingresos o acceso limitado a tecnología.
— De cara a las próximas elecciones, ¿planean seguir participando en política?
En dos años habrá elecciones para alcaldías, concejos municipales y departamentales. Aún no tenemos una estrategia clara, porque todavía estamos procesando lo que ocurrió en estas elecciones.
— ¿Qué mensaje darías a quienes aún desconfían del uso de la inteligencia artificial en la política?
Más que un mensaje, es una invitación a los universitarios de toda Latinoamérica. Ellos tienen la misión de explicar a la sociedad la importancia de este tipo de herramientas.
En países como Estados Unidos, Francia o Italia ya se utilizan para muchas soluciones. Aquí todavía existe cierto temor.
La invitación es que los universitarios difundan sus ventajas y la utilicen en sus democracias. Imaginen lo poderoso que sería verificar la contratación pública en tiempo real en un país.
Todos están invitados a utilizarla.
