Viceministro de la Presidencia presionó a Marulin Azofeifa para que retirara la denuncia contra Fabricio Alvarado, según expediente en Fiscalía
El viceministro de la Presidencia, Alejandro Barrantes Requeno, presionó a la exdiputada y actual asesora legislativa, Marulin Azofeifa Trejos, para que retirara la denuncia que ella presentó contra el congresista Fabricio Alvarado Muñoz, excandidato presidencial del Partido Nueva República (PNR), por supuestas agresiones sexuales.
Así consta en el testimonio que ella rindió ante la Fiscalía General el pasado martes 10 de marzo.
De acuerdo con el legajo, el viceministro llamó a Marulin Azofeifa para preguntarle si había analizado la propuesta que le había hecho el exlegislador y pastor evangélico, Harllan Hoepelman Páez. Esta versión es coincidente con un escrito que Carolina Hidalgo, abogada de la exlegisladora, envió a la Asamblea Legislativa, donde se realiza una investigación disciplinaria en contra de Fabricio Alvarado.
En el expediente judicial (N.° 26-000026-0033-PE), Azofeifa dijo que la llamada del alto funcionario presidencial tenía el objetivo de presionarla y disuadirla para no continuar con la denuncia sobre Fabricio Alvarado. Actualmente, Barrantes es subalterno de la presidenta electa y ministra de la Presidencia, Laura Fernández.
El viceministro la llamó el 9 de febrero, cinco días después de que, el 4 de febrero, ella presentara la denuncia ante la Asamblea Legislativa por presunta violencia política, acoso laboral, abuso de poder, acoso sexual y abuso sexual, lo que habría incluido tocamientos en partes íntimas y besos no consentidos.
Ese mismo 4 de febrero, de acuerdo con el relato de la exdiputada, el pastor Hoepelman viajó a buscarla en La Rita, Pococí, para “ofrecerle” algo que “le iba a gustar mucho”, al tiempo que le pidió retirar la denuncia. Le insistió en que lo hiciera por la esposa y por las hijas de Alvarado.
Tenía el objetivo de ‘presionarla y disuadirla’
En una declaración judicial que se extendió por ocho horas, la exdiputada declaró que el viceministro de la Presidencia para Asuntos Parlamentarios le preguntó si estaba segura de continuar con la denuncia contra Fabricio Alvarado y le consultó si había analizado la propuesta que previamente le habían realizado.
“Ante esa consulta, le reafirmé de manera clara mi decisión de continuar con el proceso. Siento que estas llamadas no han sido aisladas, ya que dadas las circunstancias y la secuencia de los hechos, considero que han sido gestiones orientadas a presionarme y a disuadirme para no avanzar”, afirmó ante el Ministerio Público, donde fue entrevistada por un equipo interdisciplinario. Estuvieron presentes una fiscal especializada en género y una psicóloga de la Oficina de Protección de Víctimas y Testigos.
El relato es coincidente con el escrito que la representación legal de Azofeifa envió al Congreso.
En ambos expedientes, la exdiputada de Nueva República mencionó el número de teléfono del cual Barrantes la llamó y este diario constató que está a nombre del viceministro.
Para sustentar su versión, Marulin Azofeifa aportó capturas de pantallas de su teléfono personal, donde consta que recibió dos llamadas de parte del viceministro Barrantes el 9 de febrero del 2026. Una es una llamada perdida y la otra es la llamada en que se muestra que sí conversaron.
En una entrevista con La Nación, Marulin Azofeifa reveló que Hoepelman y otras dos personas la habían llamado para pedirle que echara marcha atrás y retirara la denuncia. Sin embargo, se negó a revelar los nombres, pues alegó que eso se iba a dilucidar en sede judicial.
Se le preguntó que si se trataba de personas vinculadas a Nueva República y ella lo negó; dijo que ya no eran parte del movimiento y, cuando se le consultó si estaban relacionadas con el partido de gobierno, contestó: “No quiero referirme a eso exactamente ahorita, si son de gobierno o no. En la parte judicial, se va a investigar. No voy a referirme a qué partido político provienen o si son personas no políticas, pero sí he recibido ofrecimientos, ofrecimientos de puestos de trabajo”.
Sí recalcó que esas estrategias le parecen sucias, que ella no va echar para atrás y que está convencida de que tiene las pruebas suficientes para ganar el caso en los estrados judiciales y administrativos.
Un periodista de La Nación contactó este miércoles 11 de enero al viceministro Alejandro Barrantes y le indicó el tema sobre cual se quería conversar. Él solicitó que se canalizaran las consultas mediante el Ministerio de Comunicación. Se le indicó que eran temas de índole personal, no del ministerio; leyó los mensajes y no respondió más.
En el pasado Azofeifa y Barrantes coincidieron en la Asamblea Legislativa, cuando ella fue diputada (2018-2022), él era asesor del congresista Jonathan Prendas, también del PNR.
El día en que Hoepelman buscó a Azofeifa en La Rita de Pococí, ella se negó a recibirlo, pero el exlegislador le preguntó: “Mija, ¿por qué no quitás la denuncia?"
“Y yo le dije: ‘No lo voy a hacer, usted me conoce, sabe quién soy yo. Usted sabe que cuando yo tomo una decisión es porque ya estoy muy convencida. Tengo muy claro que no la voy a quitar’. Duramos bastante hablando al respecto, que lo hicieran por la familia de él. ¿Por qué él no pensó en la familia mía?“, comentó en una entrevista con La Nación.
Según Azofeifa, el pastor la llamó insistentemente y le escribió para decirle que permanecía en Pococí a la espera de que se reunieran, lo que ella declinó.
”Y me puso: ‘Estoy en su barrio’. Yo no lo podía creer, ¿cómo va a llegar si no conoce? Y me dice: ‘Usted me mencionó que vivía por La Rita’. Entonces le puse: ‘Pues yo ya no vivo en La Rita, ahora vivo con mi mamá. Entonces, que le mandara mi ubicación. Y yo; ‘No le voy a mandar ninguna ubicación’“, narró Azofeifa.
Ante la negativa, él insistió y de acuerdo con el testimonio de la exdiputada, Hoepelman le habría dicho: “Es que tengo algo para ofrecerle y creo que le va a gustar mucho”.
