XLSemanal. Manuel Alejandro es como usted: jerezano y de la calle de la Merced. José Mercé. ¡Y ya tocaba que hiciéramos un disco juntos! Nunca me atreví a pedírselo, no solo por respeto, sino también por miedo. XL. ¿Miedo a qué? J.M. En los ochenta, me daba mucho miedo hacer algo con Manuel Alejandro porque te podían sacar del flamenco y quedarte sin comer tres o cuatro meses, te podía costar la misma vida. XL. Ha grabado En carne viva, Soy rebelde, Procuro olvidarte, Se nos rompió el amor, Háblame del mar, marinero … J.M. Son versiones muy respetuosas con la musicalidad de don Manuel, que he llevado a mi forma flamenca de cantar. Y, con todos los respetos, yo no cambio la música de los ochenta por lo que hay ahora. En mi época los artistas compartíamos, comíamos juntos… Ahora cada uno va por su lado. No me gusta esta sociedad, la veo muy deshumanizada. XL. Tiene la voz rota del flamenco con embrujo: escucharlo cantar duele. J.M. Los gitanos somos muy pasionales, lo mismo para el amor que para el desamor, para querer que para no querer. No tenemos término medio: o todo o nada. Quienes se dediquen al flamenco tienen que ser muy especiales con mucha sensibilidad: si no, no valen. XL. Con 13 años ganaba 500 pesetas por noche, el doble que muchos; con 14 grabó su primer disco, con Paco de Lucía; y con 19 se casó. Y hasta hoy... J.M. No me puedo quejar. En aquel disco tenía conmigo las guitarras de Manolo Sanlúcar y Paco de Lucía, nada menos. Y en septiembre haré 52 años de casado. Con la misma, ¡eh! Nos van a hacer una estatua en la plaza de Oriente por pesados [ríe]. XL. Su mujer lo acompaña a todas partes... ¿porque no se fía de usted? J.M. ¡Ja, ja, ja! No, no, la obligo yo, porque viajo más tranquilo con ella y me gusta estar con mi mujer. A veces sube al escenario, toca las palmas y me ayuda. Se distrae y ella se lo pasa también muy bien conmigo. XL. Por cierto, ¿qué opina de las denuncias de acoso a Julio Iglesias? J.M. Conozco a Julio y, la verdad, no me puedo creer eso de él. Dicen que nadie debe meter las manos en el fuego por nadie, pero yo no me creo eso. XL. Hará aún más de veinte conciertos. J.M. Sí: en el Teatro Romano de Mérida, en La Maestranza de Sevilla, en Circo Price de Madrid… Afortunadamente llenamos siempre porque mi público me responde, vienen tres generaciones: padres, hijos y nietos.