La grieta entre Yolanda Díaz y el PSOE crece: Cuerpo aleja las ayudas para paliar los efectos de la guerra en Irán
"No puedo señalar un día concreto". Con estas palabras el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha congelado las pretensiones de la vicepresidenta del Gobierno y responsable de Trabajo, Yolanda Díaz, para aprobar el paquete de medidas para intentar paliar los efectos económicos adversos que ha provocado la guerra en Irán. A diferencia de la líder de Sumar, que aseguró en el día de ayer la llegada de las medidas para el próximo Consejo de Ministros, la prudencia ha marcado las declaraciones de Cuerpo.
En una entrevista en las ondas radiofónicas nacionales, ha analizado las presiones de los socios del Ejecutivo para abordar de "manera inmediata" la bajada del IVA- descartada por el responsable de Economía- o la intervención en la cesta de la compra. "Tenemos un plan sobre la mesa que estamos terminando de perfilar con la interlocución de los sectores más afectados y con los agentes sociales", ha certificado. Por el momento, Díaz no ha valorado de manera pública el nuevo roce con el Gobierno. Tal y como ha podido confirmar LA RAZÓN hoy no cuenta con agenda oficial.
No es ningún secreto que la relación entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, o en su defecto los ministros cercanos a su figura, se han distanciado de la ministra de Trabajo. La tensión en la negociación para el embargo de armas a Israel, la soledad en la votación del Congreso sobre su medida estrella para potenciar la reforma laboral o la baja asistencia a actos de una manera conjunta erosionan el hueco desde el comienzo del curso político.
Desde Moncloa se entiende el movimiento como una herramienta de presión a la que se recurre desde Sumar con frecuencia debido a la complicada aritmética de la Cámara Baja desde la ruptura entre el PSOE y Junts. Lejos queda la comodidad del comienzo de la legislatura. En el entorno de Sumar rechazan la idea de una estrategia y se apunta a la pérdida de importancia en la coalición de la vicepresidenta. Mismo escenario que ha acelerado su renuncia a liderar la formación.
La pérdida de liderazgo y su apuesta ante el abismo electoral
Hace menos de dos semanas, la vicepresidenta del Gobierno, Yolanda Díaz, comunicó su renuncia a liderar la formación de Sumar de cara a los próximos comicios. Sin aclarar su destino ante los rumores que apuntaron a la posibilidad de recalara en las listas socialistas, sentenció su rechazo a liderar la amalgama de organizaciones a la izquierda del PSOE. Desde entonces el portavoz de ERC, Gabriel Rufián junto con el representante de Más Madrid, Emilio Delgado, presentaron su apuesta. También se produjeron movimientos en Podemos e Izquierda Unida. Por el momento, hielo.
Tras meses de espera, Díaz ha tomado una decisión. Tal y como analizó este diario en varias ocasiones, la ministra de Trabajo ha resuelto su dilema por una vía intermedia. La primera parte de la encrucijada, como si de un juicio se tratara, es abrasarse la mano junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y no mover ficha. La segunda; concurrir a las elecciones de manera anticipada. Finalmente se retirará alejada del líder de los socialistas.
El grupo parlamentario. que ahora cuenta con 26 diputados, sin contar con los de Podemos, no recortaría terreno con los socialistas. En base a las últimas encuestas realizadas por NC Report para LA RAZÓN, la marca Sumar si concurre caería por debajo del umbral de los diez diputados.
