Los fletes se disparan en las rutas entre China y Europa por el bloqueo de Ormuz
Los fletes (precios del transporte marítimo de mercancías) se han disparado durante los últimos días en las principales rutas entre China y Europa tras el estallido del conflicto en el golfo Pérsico, que afecta al tránsito por el estrecho de Ormuz y el mar Rojo.
En el trayecto entre Shanghái (China) y Róterdam (Países Bajos), el coste de transportar un contenedor de 40 pies ha subido un 19 % en la última semana y se sitúa en 2.443 dólares, según datos del World Container Index (WCI) recogidos por Bloomberg.
En la ruta entre Shanghái y Génova (Italia), el precio ha aumentado un 9,7 % en la última semana, hasta 3.120 dólares.
Sin embargo, los precios están lejos de sus máximos. En el caso de la vía Shanghái-Róterdam, en el verano de 2025 el coste se acercó a los 3.400 dólares.
Hasta los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, los fletes en esa ruta se habían reducido durante ocho semanas consecutivas.
En lo que va de siglo, los precios más altos entre Shanghái y Róterdam (14.800 dólares por contenedor) se alcanzaron en octubre de 2021, en un momento en el que las cadenas globales de suministro empezaban a recuperarse después de la crisis generada por la pandemia, un factor al que se unía el encarecimiento del petróleo.
En el caso de la ruta entre China y Génova, el precio actual es el más alto desde enero, pero está lejos de los 4.000 dólares del pasado verano y de los 13.765 de octubre de 2021.
Antes de los ataques contra Irán, los precios habían encadenado siete semanas a la baja en el trayecto Shanghái-Génova.
"El mercado de los contenedores estaba en una situación de sobrecapacidad, porque entre 2024 y 2026 habían entrado en servicio muchos barcos nuevos de gran tamaño. De ahí que partiéramos de un nivel de fletes muy favorable", ha explicado a EFE Nuria Lacaci, secretaria general de la Asociación de Cargadores de España (ACE), que agrupa a los operadores logísticos que contratan servicios de transporte.
No obstante, el repunte de los fletes y de la energía preocupa a los operadores logísticos. "Los combustibles han escalado una barbaridad, tanto el diésel para el transporte por carretera como el carburante marino o el queroseno de aviación, y, en consecuencia, también los fletes", añade Lacaci.
Al sector le preocupa también el menor espacio disponible en los barcos. "El problema no es que falten barcos, sino que están 'atrapados' o haciendo rutas mucho más largas, rodeando África. El tiempo de tránsito ha aumentado en tres semanas para las rutas entre Asia y Europa", señala la secretaria general de la ACE.
En su opinión, "hasta que no se estabilicen las rotaciones, habrá menos espacio disponible porque los barcos tardan más en volver a por más carga".
El conflicto en el golfo Pérsico ha bloqueado en la práctica el acceso marítimo por el estrecho de Ormuz hasta el puerto de Jebel Ali (Dubái), uno de los principales nudos logísticos de la región.
El puerto de Jebel Ali está conectado a través de un corredor logístico de alta velocidad con el Aeropuerto Internacional Al Maktoum de Dubái, un punto clave en el tráfico aéreo de mercancías.
Este problema se une a la situación en el canal de Suez, que no se había normalizado aún y que ahora podría agravarse, ya que los rebeldes hutíes de Yemen son aliados tradicionales de Irán.
Un tercer factor negativo es el cierre del espacio aéreo en varios países del golfo Pérsico.
En este contexto, las navieras optan por rodear África para entregar sus mercancías en Europa, lo que alarga el tránsito y eleva los precios.
