Cuántas cervezas bastan para dar positivo: este es el límite real del alcohol al volante en España
El debate sobre cuánto alcohol puede consumir un conductor antes de dar positivo vuelve al centro de la actualidad en España. Y esta vez no solo por una cuestión de seguridad vial, sino porque el Congreso de los Diputados ha votado una reforma que podría cambiar de forma importante estos límites.
La pregunta es reiterada ¿cuántas cervezas o copas necesito para superar la tasa legal? La respuesta nunca será exacta, porque depende de múltiples variables, pero los estudios de la DGT dejan una advertencia clara: dos cervezas pequeñas pueden ser suficientes para que un conductor de 70 kilos de positivo.
En algunos casos, incluso una sola cerveza ya podría situar al conductor fuera del margen permitido.
Dos cervezas igual a suficiente
Actualmente, en España, el máximo autorizado para conductores es de 0,5 gramos de alcohol en sangre, equivalente a 0,25 miligramos por litro en aire. Para los noveles y profesionales, el límite se reduce a la mitad.
Sin embargo, esto podría cambiar. La propuesta legislativa impulsada por el Gobierno planteaba rebajar el umbral a 0,2 gramos por litro en sangre y 0,1 miligramos en aire espirado para todos los conductores, eliminando además la distinción entre conductores generales y noveles.
Cómo afecta el alchol a la conducción aunque no des positivo
El alcohol actúa como depresor del sistema nervioso central. Al principio puede generar sensación de control o falsa seguridad, pero rápidamente aparecen efectos que ponen en peligro la conducción:
- Disminuición de reflejos
- Peor coordinación
- Menor capacidad de reacción
- Menor percepción del riesgo
A partir de 0,5 g/l en sangre, el riesgo de accidente se duplica. Con 0,8 g/l, se quintuplica.
La rebaja de la tasa fracasa en el Congreso
La propuesta para endurecer los límites de alcohol al volante finalmente ha sido tumbada. La iniciativa impulsada por el PSOE ha sido rechazada este miércoles en el Congreso tras sumar los votos en contra del Partido Popular, Vox y ERC.
Además la reforma también incluía otra medida polémica: prohibir difundir en redes sociales la ubicación de controles policiales de alcohol y drogas.
Por qué ha sido rechazada
Los populares sostienen que reducir la tasa por sí sola no resolvería el problema de la siniestralidad y reclaman una estrategia más amplia: más controles, educación vial, mejoras en vigilancia y una intervención sobre el estado de las carreteras.
Por su parte, Vox ha calificado la propuesta como “desproporcionada” y considera que detrás de la medida existe un objetivo recaudatorio.
ERC también ha votado en contra al no incorporarse sus exigencias, entre ellas que los examinadores de tráfico dependan de la Generalitat y que se incluyan compromisos sobre infraestructuras viarias en Cataluña.
El Gobierno defiende que la rebaja salvaría vidas
"No hay una sola excusa que justifique retrasar un solo día más esta reforma, es inaplazable", ha exigido el ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska.
En la misma línea se ha pronunciado Pere Navarro, director general de tráfico, que vincula directamente la reforma con la reducción de fallecidos en carretera: "Reducir la tasa de alcohol al volante es un compromiso moral con quiénes perdieron la vida en la carretera a causa del alcohol".
El alchol es el problema
En 2025 murieron 1.119 personas en carretera en España.
Según datos del Ministerio del Interior, el 34% de los conductores fallecidos había consumido alcohol, y en el conjunto de la UE, alrededor de una de cada cuatro muertes por accidente de tráfico está relacionada con el alcohol.
La DGT sitúa este factor en entre el 30% y el 50% de los siniestros mortales.
"Salvar vidas no tiene ideología"
La asociación Stop Accidentes ha pedido a los grupos políticos que no dejen, por lo que más quieran, caer la reforma. Su vicepresidente, David Pérez de Landazábal, advierte de que España podría perder una oportunidad histórica para seguir reduciendo víctimas en carretera.
“Salvar vidas no tiene color político ni ideología. Reducir la tasa de alcoholemia al volante es una cuestión de solidaridad y de sentido común. Y quienes voten en contra de ello van a tener que explicárselo a las decenas de miles de familias que han perdido a un ser querido en nuestro país y que son más de 70.000 en los últimos 25 años”, ha comentado.
