Hacienda aclara cuándo hay que declarar las ganancias de las porras del Mundial
El Mundial 2026, que comenzó el pasado 11 de junio y se disputará hasta el 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá, mantiene a millones de aficionados pendientes de la evolución de las 48 selecciones participantes. En este contexto, las porras entre amigos, familiares o compañeros de trabajo vuelven a convertirse en una de las formas más habituales de seguir la competición. Sin embargo, aunque se trata de una práctica muy extendida, muchos participantes desconocen que los premios pueden tener implicaciones fiscales. Según recuerda Legálitas, las porras privadas son legales, pero conviene organizarlas correctamente para evitar problemas con Hacienda.
Las porras están permitidas siempre que se desarrollen en un ámbito privado, sin ánimo de lucro y sin publicidad. En cambio, si la actividad adquiere un carácter profesional o el organizador obtiene un beneficio económico, podría quedar sujeta a la Ley del Juego y requerir las correspondientes licencias.
Cómo organizar una porra sin problemas
Para evitar conflictos entre los participantes, Legálitas recomienda dejar constancia por escrito de las normas de la porra. El documento debería recoger la identidad de los participantes (nombre completo y DNI), la aportación económica de cada uno, la forma de pago, las reglas del juego, el sistema de puntuación, los criterios de desempate y el reparto del premio. Asimismo, el documento deberá estar firmado por todos los participantes, ya que, en caso de conflicto, puede resultar difícil reclamar legalmente si "no está todo bien documentado", señalan.
Si existe un bote común, lo más aconsejable es que quede bajo la custodia de una única persona que actúe únicamente como administrador y sin obtener ningún beneficio. Además, Legálitas considera que es recomendable utilizar medios de pago trazables, como transferencias o Bizum, conservar los justificantes y evitar el uso de efectivo o mezclar el dinero de la porra con cuentas personales.
"Conviene no disponer del dinero hasta el momento del reparto y conservar todos los justificantes, de forma que se pueda acreditar que el custodio solo administra el bote común y no gestiona fondos de manera arbitraria", señalan.
El reparto del premio también debe ajustarse a las reglas acordadas desde el principio. De este modo, se evita que Hacienda pueda interpretar las transferencias entre participantes como una donación en lugar del reparto de un premio.
¿Hay que declarar el premio?
Desde el punto de vista fiscal, las ganancias obtenidas en una porra tienen la consideración de ganancias patrimoniales y se integran en la base general del IRPF. No obstante, únicamente deberá declararlas el participante que haya obtenido el premio.
La normativa establece que estas ganancias se compensan con el resto de ganancias y pérdidas patrimoniales del ejercicio. Si el resultado del cómputo anual es positivo, deberá incluirse en la declaración de la Renta. En cambio, si el balance final arroja pérdidas, no existirá obligación de declarar esa ganancia.
Además, los premios superiores a 300 euros pueden estar sujetos a una retención del 19% a cuenta del IRPF. Por ello, Legálitas recomienda conservar toda la documentación relacionada con la porra, ya que puede resultar útil para acreditar tanto la participación como el origen del dinero recibido.
