Pide que le inviten a dos chupitos y el dueño le contesta con una contundente respuesta: "La miserable es usted"
Una simple reseña por el cobro de dos minichupitos ha terminado convirtiéndose en uno de los últimos contenidos virales compartidos por Soy Camarero, la popular cuenta que recopila situaciones llamativas relacionadas con el sector de la hostelería en España.
Todo comenzó cuando una clienta publicó una valoración de una estrella criticando al establecimiento por cobrarle dos minichupitos a pesar de considerarse una clienta habitual. "Sr. Santos. Es de miserables cobrar dos minichupitos a 2 € cada uno a clientes habituales. Es la primera vez que nos los cobran, pero también será la última", escribió.
La reseña no tardó en recibir respuesta por parte del propietario del negocio, que contestó con un extenso mensaje defendiendo la actuación del establecimiento y cuestionando la actitud de la clienta.
El propietario responde: "La decisión de invitar no es una ley"
Lejos de limitarse a pedir disculpas, el hostelero explicó que los chupitos aparecían correctamente reflejados en la cuenta y aseguró que la clienta pretendía que fueran gratuitos simplemente porque en otras ocasiones el local había tenido ese detalle.
"Lo que es miserable es poner esta reseña después de que te lleven la cuenta, ver que los chupitos están incluidos y pretender que te los inviten porque tú quieres", comienza la respuesta.
El propietario recordó además que "la decisión de invitar es cortesía del local y no es una ley", insistiendo en que haber recibido un detalle en visitas anteriores no obliga al establecimiento a repetirlo siempre.
Para reforzar su argumento recurrió a varias comparaciones: "¿Cuando usted va a hacerse las uñas le invitan a los pulgares? ¿Cuando acude a la peluquería le invitan al corte del flequillo? ¿Cuando va al supermercado le regalan unos yogures?", preguntó irónicamente.
La publicación de Soy Camarero genera cientos de reacciones
En la parte final de su contestación, el dueño del establecimiento fue todavía más contundente. " No veo ninguna crítica a nuestra comida, solo veo el enfado de usted y su marido por no querer pagar algo que han consumido porque ustedes han querido", afirmó.
Incluso terminó devolviendo la acusación a la clienta: "La miserable es usted por desprestigiar nuestro trabajo al no ser invitada a lo que consumía pensando en no pagarlo".
El propietario también puso en duda que se tratara de una clienta habitual al asegurar que ni siquiera la reconocían en el establecimiento y cerró el mensaje con un escueto "Hasta siempre, Esmeralda".
