La Seguridad Social dicta sentencia: recortes de hasta el 21% de tu pensión de jubilación anticipada en estos casos
La posibilidad de adelantar la jubilación sigue siendo una de las opciones más valoradas por muchos trabajadores que desean poner fin a su vida laboral antes de alcanzar la edad ordinaria. Sin embargo, esa decisión puede tener un impacto económico importante durante el resto de la vida, ya que la cuantía de la pensión puede verse reducida de forma permanente.
Al mismo tiempo, las previsiones del Gobierno apuntan a que esta modalidad perderá peso en las próximas décadas a medida que más personas decidan prolongar su carrera profesional. De hecho, en los dos primeros meses de 2026, 68.497 personas accedieron a la jubilación y el 12,8% lo hicieron mediante la modalidad demorada voluntaria.
Esta tendencia que adelantan las instituciones viene reflejada en el primer informe elaborado con la herramienta INTegraSS por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones sobre la evolución del sistema en el largo plazo. El estudio prevé que la jubilación anticipada represente el 20,6% de las nuevas pensiones en 2070, frente al 31,7% registrado en 2024. En sentido contrario, la jubilación demorada experimentará un crecimiento notable, pasando del 4,2% al 26,6% durante ese mismo periodo. Estas previsiones responden a la estrategia del Ejecutivo para favorecer que los trabajadores permanezcan más tiempo en activo y retrasen el momento de acceder a la pensión.
En este contexto, la cotización acumulada durante la vida laboral es uno de los factores que más influyen en el cálculo de la pensión de jubilación. No solo determina el acceso a la prestación, sino también la edad a la que puede solicitarse y la cuantía que finalmente percibirá el trabajador. En este contexto, la Seguridad Social mantiene un sistema de coeficientes reductores para quienes opten por la jubilación anticipada voluntaria, lo que puede traducirse en una reducción permanente de la pensión de entre el 2,81% y el 21%, dependiendo de los años cotizados y del tiempo que se adelante el retiro.
Así es como afecta la reducción a tu pensión anticipada
El origen de este sistema se encuentra en la reforma de las pensiones que entró en vigor en 2013, que estableció un aumento progresivo de la edad ordinaria de jubilación hasta los 67 años en 2027 para quienes no alcancen el periodo de cotización exigido. Durante 2026, podrán jubilarse con el 100% de la pensión quienes hayan cotizado al menos 38 años y 3 meses y tengan 65 años. Quienes no cumplan ese requisito deberán esperar hasta los 66 años y 10 meses. Además, la normativa permite adelantar voluntariamente el retiro hasta dos años siempre que se acrediten al menos 35 años cotizados, situando esta modalidad entre los 63 años y los 64 años y 10 meses.
Por ende, la jubilación anticipada implica asumir una reducción de la pensión mediante coeficientes reductores que dependen de los años cotizados y del tiempo de adelanto. El recorte máximo alcanza el 21% para quienes hayan cotizado menos de 38 años y 6 meses y se retiren dos años antes. Si el adelanto es de un año, la reducción será del 5,5%, mientras que un anticipo de un mes supone una rebaja del 3,26%. La reducción mínima prevista es del 2,81%, por lo que una mayor trayectoria laboral y más cotizaciones permiten reducir el impacto económico.
Los beneficios económicos de retrasar tu jubilación
Frente a esta opción, la Seguridad Social impulsa la jubilación demorada para favorecer carreras laborales más largas ante el aumento de la esperanza de vida y el envejecimiento de la población. Quienes continúen trabajando después de la edad ordinaria pueden aumentar su pensión un 4% por cada año adicional o recibir un pago único que podría ascender hasta los 13.500 euros, además de poder elegir una fórmula mixta.
