Ucrania sigue reforzando su frontera con Bielorrusia años después de que Rusia lanzara desde allí su invasión
Más de cuatro años después de que Rusia iniciara su ofensiva contra Kiev desde Bielorrusia, Ucrania continúa reforzando la frontera que comparte con el principal aliado de Moscú. Lo que en otro tiempo fue un concurrido paso fronterizo entre ambos países es hoy una tranquila franja de terreno sembrada de minas y cerrada al tránsito de civiles.
Las carreteras próximas a los 1.084 kilómetros de frontera están cubiertas durante largos tramos por redes de protección contra drones. El paisaje circundante está dominado por hileras de alambradas de cuchillas y barreras anticarro de hormigón conocidas como «dientes de dragón».
The Associated Press visitó este mes varios puntos de la frontera en el norte de Ucrania, después del aumento de la tensión entre ambos países. Ucrania exigió a Bielorrusia que desmantelara las estaciones repetidoras de comunicaciones que Rusia había instalado para ampliar el alcance de los drones empleados en sus ataques contra ciudades ucranianas.
Según Ucrania, Bielorrusia accedió a esa petición y, desde entonces, el tono de las declaraciones entre ambos Gobiernos se ha suavizado. Aunque las autoridades ucranianas aseguran que no detectan indicios de una concentración de tropas rusas en Bielorrusia, mantienen su determinación de reforzar la frontera ante cualquier posible amenaza.
El presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, ha afirmado en repetidas ocasiones que no tiene intención de involucrar a sus tropas en la guerra, salvo que su país sea atacado. Aun así, quienes viven cerca de la frontera aseguran que la posibilidad de una mayor implicación de Bielorrusia en la guerra de Rusia sigue siendo motivo de preocupación.
Para muchos residentes, las extensas fortificaciones son, al mismo tiempo, un recordatorio de los primeros días de la guerra y una garantía de que Ucrania se está preparando para cualquier escenario futuro.
Los guardias fronterizos ucranianos patrullan la zona las veinticuatro horas del día con vehículos blindados, drones y otros sistemas de vigilancia. Las autoridades ucranianas sostienen que el refuerzo de las defensas seguirá siendo una prioridad durante mucho tiempo, ya que Bielorrusia es el aliado militar más estrecho de Rusia.
