Hay muchos mitos sobre la nutrición y la alimentación que en realidad son falsos, pero que están condicionando la dieta de muchas personas. Productos muy recomendados desde ciertos sectores como el atún, pero que en realidad contiene niveles muy altos de mercurio, por lo que es conveniente racionarlo mucho. O la persecución que sufre el aceite, el cual es un producto muy valioso y que solo lo empeoran los de baja calidad o la forma y, sobre todo, la temperatura, a la que se cocina. Pues algo parecido sucede con la carne, la cual se ha asociado con altos niveles de colesterol sin que esto sea del todo cierto. De nuevo, esta afirmación o imposición tiene muchas aristas que convierten a la carne en un producto que no debería faltar en ninguna dieta equilibrada. Así lo transmite la nutrióloga funcional Nathaly Marcus, quien deja algunos consejos en una entrevista en el podcast 'Tengo un plan' en la que además derriba algunos mitos que conviene saber. «Yo no creo que la carne baje o suba el colesterol sinceramente». Como casi siempre, el problema no está en el producto, sino en cómo se cocina. Y también, que los supuestos perjuicios que tiene un alimento a veces son mayores en otros presentes en nuestra dieta y que no nos cuestionamos. Así sucede con las harinas, las cuales son las verdaderas amigas del colesterol. «Cuando tú comes arroz blanco, cuando comes pasta, cuando comes alimentos procesados, ultraprocesados, empaquetados, empanizados, capeados... Es decir, harinas, tú estás estimulando el colesterol malo y los triglicéridos». Ahí es dónde debería estar nuestro caballo de batalla tal y como afirma esta experta en epigenética y longevidad. Nathaly Marcus no solo es muy activa e insistente con sus consejos a través de redes sociales, sino que también es conferenciante e intenta que todos estos falsos mitos o verdades a medias queden claras para que cualquiera sea capaz de llevar una buena dieta. Por eso, le declara la guerra totalmente a las harinas y azúcares: «Estás disminuyendo tu colesterol bueno, el HDL». Además, también hace referencia a otro concepto muy importante. «Probablemente todos tenemos una genética de colesterol de nuestros padres y al llevar una dieta alta en procesados o en azúcares refinados, estás disminuyendo el bueno y activando el malo». Esta experta en longevidad asegura que manteniendo a raya a estos dos enemigos de nuestro organismo tendremos mucho terreno ganado. No obstante, volviendo al tema de las carnes, sí hay que tener cuidado con ciertos productos que traspasan la barrera entre lo salubre y el capricho dañino. «El embutido es un alimento que realmente no lo recomiendo porque tiene muchos nitritos y nitratos que son cancerígenos». Por ello, propone encontrar una alternativa. «Hay que buscar una pechuga de pavo blanca sin ahumar». Aunque siempre hay excepciones. «El jamón de jabugo, que realmente es un alimento que no sube el colesterol». Para Nathaly Marcus, el problema de todas estas falsas creencias y mitos que han arraigado fuerte en la sociedad procede de los primeros ensayos que se realizaron cuando la fiebre por cuidar la alimentación empezó a surgir. «Muchos estudios se hicieron en 1980 y de ahí se descubrieron cosas y salieron otros estudios a nivel cardiovascular que no son ciertos». Como todo, la ciencia y la nutrición han avanzado demostrando nuevos patrones.