La Infanta Elena lleva su estilo más personal a la cumbre royal de la hípica junto a Amalia de Holanda y Mary de Dinamarca
La Infanta Elena ha vuelto a demostrar que pocas citas encajan tanto con ella como aquellas que tienen a la hípica como protagonista. La hija mayor de los Reyes Eméritos se ha desplazado hasta Aquisgrán, Alemania, para asistir a la inauguración de los Campeonatos Mundiales de Hípica, una cita internacional que ha reunido a numerosos aficionados al mundo ecuestre y que se prolongará hasta el próximo 23 de agosto.
Y si su presencia tenía un significado especial por la estrechísima relación que mantiene desde hace décadas con este deporte, su elección estilística tampoco ha pasado inadvertida. La Infanta Elena ha recurrido a varios de esos elementos que forman parte de su particular manera de entender la moda y con los que consigue que sus looks sean fácilmente reconocibles.
El look más personal de la Infanta Elena en Aquisgrán
Para esta jornada, la Infanta Elena ha apostado por una chaqueta blanca de corte clásico, una elección luminosa y especialmente acertada para una cita celebrada en pleno mes de agosto. Sin embargo, lejos de construir a partir de ella un estilismo minimalista, la hermana del Rey Felipe VI ha vuelto a llevarlo completamente a su terreno.
La ha combinado con unos pantalones estampados, consiguiendo ese contraste entre prendas clásicas y piezas con personalidad que aparece de manera recurrente en su vestidor. Pero dos detalles terminaban de transformar el conjunto: la gran flor roja colocada sobre la solapa de la chaqueta y, especialmente, el sombrero.
La Infanta ha escogido un diseño azul marino adornado con una cinta en tono rojizo que no solo protegía del sol, sino que reforzaba ese punto ecuestre que tan bien funciona en este tipo de acontecimientos. Un complemento que lleva años formando parte de algunos de sus estilismos más reconocibles y que ha convertido prácticamente en una de sus señas de identidad.
La Infanta Elena, una royal estrechamente ligada a la hípica
Su presencia en Aquisgrán tampoco resulta casual. La hípica ha ocupado un lugar importante en la vida de la Infanta Elena desde muy joven y ella misma ha participado a lo largo de los años en diferentes competiciones de salto. De ahí que su asistencia a uno de los grandes acontecimientos internacionales de este deporte cobre un significado que va mucho más allá del protocolo.
En esta ocasión, además, se ha convertido en una de las representantes españolas más destacadas durante la inauguración y se ha detenido a conversar con los medios desplazados hasta Alemania.
Una aparición que vuelve a unir dos de los terrenos en los que la Infanta Elena se mueve con mayor naturalidad: la hípica y una forma de vestir muy personal, construida alrededor de prendas clásicas, estampados, accesorios llamativos y, por supuesto, sombreros.
Amalia de Holanda apuesta por las rayas verdes y los complementos de lujo
La representación royal no ha terminado con la Infanta Elena. Hasta Aquisgrán también se ha desplazado la Princesa Amalia de Holanda, cuya afición por los caballos comparte precisamente con la hija de los Reyes Eméritos.
La heredera neerlandesa ha escogido para la ocasión el vestido The Val de Nina Blancun, un diseño blanco de largo midi recorrido por grandes rayas verticales verdes que estilizan visualmente la silueta.
Amalia ha llevado el verde también a los complementos. Ha recuperado el bolso The Petit Wave de Elie Saab, realizado en piel grabada con efecto lagarto en color esmeralda y rematado con un asa metálica dorada. Una pieza que anteriormente había llevado su madre, la Reina Máxima, reforzando así el guiño a su armario.
Para completar el estilismo, ha elegido unos salones Gianvito 105 de Gianvito Rossi, confeccionados en ante verde y que estrena para la ocasión. Curiosamente, la Reina Máxima cuenta también con el mismo modelo de zapatos. A ello se suman los pendientes de esmeraldas de su madre, unas históricas joyas que datan de 1896 y están rodeadas de diamantes.
Mary de Dinamarca recupera sus lunares y apuesta por firmas de lujo
También Mary de Dinamarca ha formado parte de esta particular reunión de royals europeas con un estilismo en marrón y blanco construido a partir de dos prendas que ya estaban en su armario.
La Reina ha recuperado un top de cuello halter y una falda midi de lunares de DVF, creando visualmente el efecto de un vestido. Para marcar la cintura ha añadido un cinturón de piel marrón con cristales de Dolce & Gabbana, otra pieza que ya había utilizado anteriormente.
Los complementos han terminado de elevar el conjunto. Mary ha estrenado el bolso St. Barths Petit Tote de Naghedi, un diseño negro de efecto trenzado, mientras que para el calzado ha vuelto a confiar en unos salones peep toe de Christian Louboutin en piel acharolada de color bronce.
La Reina danesa ha completado el estilismo con varias joyas que ya forman parte de su joyero, entre ellas pendientes Kharisma de Dulong Fine Jewelry, una pulsera de diamantes y otra rígida de oro de Rebekka Notkin, además de un gran anillo Leaves de oro amarillo de 18 quilates de Ole Lynggaard Copenhagen.
Tres maneras muy diferentes de interpretar el vestuario de una misma cita, aunque ha sido la Infanta Elena quien ha vuelto a dejar la elección más reconocible y fiel a su propio estilo. Porque si existe un escenario en el que la Duquesa de Lugo puede convertir su pasión por los sombreros, los estampados y la estética ecuestre en protagonistas absolutos, ese es precisamente una gran cita internacional de hípica.
