Las muertes de autónomos por accidente laboral se disparan un 24% en el primer semestre: fallece uno cada cinco días
Cada cinco días muere un autónomo en España camino del trabajo o en su puesto. El primer semestre de 2026 se ha cobrado la vida de 36 trabajadores por cuenta propia por accidente laboral, un 24,1% más que un año antes, en pleno contraste con una siniestralidad general que retrocede, según los datos difundidos por la Unión de Asociaciones de Trabajadores Autónomos y Emprendedores (Uatae). La construcción, con casi la mitad de las muertes del colectivo, se convierte en el sector donde más autónomos se juegan, literalmente, la vida.
Lo especialmente llamativo del dato es que las muertes crecen mientras los accidentes caen. Entre enero y junio se contabilizaron 13.358 accidentes con baja entre autónomos, frente a los 13.688 del año anterior, un descenso del 2,4%. Sin embargo, las muertes por accidente laboral se dispararon. "Que haya menos accidentes es una buena noticia, pero no podemos hablar de una evolución positiva mientras aumentan de esta manera las muertes, porque detrás de estas cifras hay personas que salieron a trabajar y no volvieron a casa", ha resumido la secretaria general de Uatae, María José Landaburu.
Radiografía de la siniestralidad
Del total de accidentes registrados, 12.389 se produjeron durante la jornada laboral -12.087 leves, 270 graves y 32 mortales- y 969 correspondieron a desplazamientos de ida o vuelta al trabajo ("in itinere"), con 33 heridos graves y cuatro fallecidos.
El sector de la construcción vuelve a situarse como el principal foco de siniestralidad grave entre los autónomos. Con 3.809 accidentes en jornada laboral -75 graves y 14 mortales-, representa aproximadamente el 31% del total de siniestros del colectivo, pero concentra casi el 44% de las muertes registradas en horario de trabajo.
En cuanto a los índices de incidencia, frente al promedio de 60,8 accidentes por cada 100.000 trabajadores cubiertos en el trabajo autónomo, la construcción se eleva a 155,1 (dos veces y media más), seguida del sector agrario (122,8), la industria (103,8) y los servicios (37).
"Hay actividades en las que estamos viendo una exposición al riesgo que exige una respuesta mucho más intensa. No podemos asumir como inevitable que trabajar en la construcción, el campo, el transporte o determinados oficios implique convivir con una probabilidad mucho mayor de sufrir un accidente grave o mortal", ha advertido Landaburu.
Por comunidades autónomas, Andalucía concentra el mayor número de accidentes en jornada entre autónomos, con 2.262, seguida de Cataluña, con 1.667; Comunidad Valenciana, con 1.461; y Comunidad de Madrid, con 1.127.
Para Uatae, estos datos vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de reforzar la prevención de riesgos laborales específicamente dirigida al trabajo autónomo, teniendo en cuenta las características de quienes no cuentan con la estructura preventiva de una empresa de mayor tamaño.
"Durante demasiado tiempo se ha dado por hecho que el autónomo tenía que gestionar prácticamente en solitario también los riesgos de su actividad, tenemos que conseguir que la cultura preventiva, el asesoramiento y las herramientas para trabajar con seguridad sean accesibles para cualquiera, independientemente del tamaño de su negocio", sostiene Landaburu.
