Ernesto Alterio, un conocido entre los perfectos
Trabajo no le falta, algo que, aunque agradecido por cualquier gremio, en el de la interpretación aún más, pero el año no ha empezado de la mejor de las maneras para Ernesto Alterio. El pasado 13 de diciembre, la industria cinematográfica, en particular, y la sociedad hispana, en general, lamentaban el fallecimiento a los 96 años de Héctor Alterio, su padre, actor argentino con extensa trayectoria en España. Su hijo es consciente, al igual que todos los que hemos perdido a un ser querido, de lo irremediable que es el ciclo vital, pero también es consciente, como lo somos todos los que hemos perdido a un ser querido, que eso no alivia la cicatriz. Él alega encontrarse aún en proceso de «acomodarse a la ausencia, la cual nunca es fácil de asimilar».
Afortunadamente, para poder afrontar el duelo con un poco menos de dolor, permanece a su lado Malena Alterio, su hermana. También dedicada al arte dramático, ha sido parte del reparto de series y largometrajes que permanecen grabados en la memoria colectiva patria. De ella, destaca «la humanidad» que le da a cada uno de sus roles y «su sentido del humor». Estas proezas fueron galardonadas en 2024 con el Goya actoral tras transformarse en taxista en «Que nadie duerma». Su hermano, aunque nominado en tres ocasiones, aún no se ha subido al atril, mas reconoce que no le quita el sueño. «Si sucede, fantástico, pero yo sigo mi camino», matiza.
Cuatro trabajos sobre la mesa
Efectivamente, mientras esta familia va procesando su nueva realidad, el camino no desaparece. Y para el nacido en Buenos Aires, como su progenitor, no le puede estar llevando a destinos más fructíferos. En esta temporada, ha estado embarcado en tres producciones que verán la luz en los próximos meses. A pesar del júbilo, también es sincero sobre sus preferencias: «Lo ideal para mí sería dedicarme a un único proyecto, pero las cuestiones profesionales y de agenda rara vez te lo permiten», explica. «Los personajes me demandan mucho, me siento absorbido por ellos, por lo que trato de que no se me junten», prosigue.
Paradójicamente, y para seguir contradiciendo sus deseos, después de la llamada telefónica por la que nos atiende durante el pasado mes de junio, se marcha a Barcelona. Allí tiene otra responsabilidad entre manos: ser parte de un jurado popular que emitirá el veredicto a un profesor que ha matado al padre de una de sus alumnas en la serie «Veredicto», idea de Carles Porta. Ante la ya evidente imposibilidad actual de poder casarse con un único rol, mantiene una actitud positiva. «He desarrollado la capacidad de salir de una cosa y meterme en otra», comunica.
«“Perfectos desconocidos” incluyó de forma novedosa a los móviles en la trama, y por eso triunfó»
Si tiene que buscar un aspecto común entre el conjunto de papeles que performa coetáneamente, apunta, mientras ríe, que «todos tienen muchos conflictos». Por un lado, está «Karateka», la última cinta de Aritz Moreno, que será presentada en el Festival de San Sebastián. Ésta cuenta la vida de Sandra Sánchez, considerada la mejor karateka de todos los tiempos, y hace de su primer mentor. También repite como autoridad en la segunda temporada de «Su majestad», la serie de Prime Video en la que encarna al consejero de Anna Castillo, la princesa heredera de la corona española envuelta en un escándalo.
Una secuela en Canarias
La tercera obra en disputa es, probablemente, de las más esperadas. Vuelve a adentrarse en el universo de uno de sus personajes más recordados: Antonio, asistente a la cena en la que Belén Rueda proponía dejar los móviles sobre la mesa para ver si alguien escondía algún secreto en la comedia de Álex de la Iglesia «Perfectos desconocidos». Su nueva versión se titula «Perfectos conocidos», y está realizada por Javier Fesser. El argumento se moverá del ático cosmopolita, escenario de la primigenia, a Tenerife, y los protagonistas serán el actor y Juana Acosta. «Creo que la historia llegó en un momento donde habíamos asumido que los móviles habían llegado para quedarse, y fue bastante innovadora al incluir en su trama los aparatos electrónicos y las mentiras que pueden esconder», diserta Alterio sobre por qué triunfó el concepto que nació en Italia y fue versionado en distintos países europeos.
A pesar de que su profesión le ha hecho recorrer todos los enclaves nacionales, también ha pisado el Cono Sur. La última vez en 2022 con la serie «Santa Evita». «Si bien un rodaje es igual en España y Argentina, con cámaras y gente que grita “¡Acción!”, lo que cambia es la idiosincrasia de cada región», expresa el intérprete, que se siente orgulloso de haber colaborado en audiovisuales que versaban sobre el pasado del Estado latinoamericano. Y, aunque aquellos que no tengan el corazón dividido «entre dos aguas» muchas veces no parecen comprenderlo, el acento propio de cada país le va saliendo o disminuyendo según dónde esté.
Más allá de las pantallas, este actor que, a pesar de sus orígenes, en su juventud no quería dedicarse al mundo escénico, es el embajador del Nuevo Peugeot 308, el nuevo modelo de la marca automovilística. Con los motores siempre en marcha, se mantiene activo, siguiendo los pasos de su «papá», como cariñosamente lo llama honrando los usos dialécticos sudamericanos. «Yo firmaría por poder actuar hasta el final, como hizo él», anhela. De momento, va por la senda indicada.
