Indonesia cierra ocho aeropuertos por erupción volcánica y deja a 150.000 pasajeros varados
Yakarta, Indonesia. Las autoridades indonesias cerraron el domingo ocho aeropuertos, entre ellos el principal de Yakarta, tras la erupción del volcán Anak Krakatoa, que dejó varados a más de 150.000 pasajeros.
“Estos cierres dejaron a 150.000 pasajeros varados y afectaron a 467 vuelos, de los cuales 58 eran internacionales y 409 nacionales”, indicó el Ministerio de Transportes en un comunicado.
La suspensión de los vuelos en el aeropuerto de Yakarta comenzó a la 1:30 a. m., la madrugada del domingo, y fue prorrogada en varias ocasiones. El domingo por la noche, las autoridades la ampliaron de nuevo hasta las 11:59 p. m. locales (4:59 p. m. GMT).
Según el Ministerio de Transportes, análisis realizados durante la jornada detectaron la dispersión de cenizas volcánicas en la zona del aeropuerto internacional Soekarno-Hatta, lo que llevó a las autoridades a ordenar el cierre de la terminal aérea.
El volcán Anak Krakatoa entró en erupción el sábado, expulsando lava y provocando explosiones que pudieron escucharse hasta a 700 kilómetros de distancia, informó la agencia indonesia de vulcanología.
El organismo precisó además que el domingo se registraron dos nuevas erupciones del volcán, situado en el estrecho de Sonda, entre las islas de Java y Sumatra.
Las cenizas, peligrosas para los motores de los aviones, se dispersaron por el espacio aéreo de varios aeropuertos y también alcanzaron la ciudad de Bandar Lampung, en el extremo sur de Sumatra, cubriendo vehículos estacionados y los bordes de las carreteras.
Las escuelas de Yakarta permanecerán cerradas el lunes y las clases pasarán a impartirse a distancia, anunció la administración de la capital en un comunicado, sin precisar cuánto tiempo estará vigente la medida.
El volcán Anak Krakatoa registra una actividad intermitente desde su aparición a comienzos del siglo XX, dentro de la caldera formada tras la erupción del Krakatoa en 1883.
Aquella catástrofe fue una de las más mortíferas y destructivas de la historia, con un saldo estimado de 35.000 muertos.
