León XIV «ha pasado bien la noche, se ha levantado y ha desayunado». El parte matutino de la Santa Sede confirma este jueves que el Pontífice progresa adecuadamente en su habitación del Hospital Gemelli tras la intervención del martes en la que le fue extirpado un tumor maligno. Incluso el miércoles por la tarde pudo salir durante unos minutos a la capilla provisional habilitada en el policlínico para concelebrar la misa junto a uno de sus colaboradores. Esta mañana habrá podido leer las cordiales declaraciones que Donald Trump ha hecho a bordo del Air Force One, en las que le desea «que se recupere». «El pronóstico parece ser bueno, por lo que he visto. Solo queremos transmitirle nuestro cariño y nuestros mejores deseos», ha añadido. Además, el presidente de EE.UU. ha recordado al hermano del Papa, Louis Prevost, que está bajo tratamiento en Florida a causa de un mieloma. «Es un tipo estupendo, fantástico, y también lo es su mujer. Son grandes seguidores de Trump», ha dicho. «Quiere mucho al Papa, y eso está bien, solo quiero desearle lo mejor. Que se recupere pronto», ha subrayado durante su conversación con los periodistas. Aparte del equipo médico, acompañan al Papa con total discreción sus dos secretarios Edgard Rimaycuna y Marco Billeri, junto a las religiosas que le atienden en su casa. Rimaycuna ha hecho saber que el Papa está «muy bien y muy sereno», en un escueto mensaje para una parroquia de Chiclayo (Perú). Matteo Bruni, portavoz del Vaticano, ha evitado responder a la pregunta de si el Papa está recibiendo a altos cargos de la Santa Sede para abordar cuestiones de gobierno. Probablemente sí tendrá visitas ya desde hoy o como muy tarde mañana, pues su equipo debe tomar dos decisiones inmediatas. La primera es si este domingo rezará en público el ángelus desde el Hospital Gemelli, como solían hacer sus predecesores. La segunda, si se mantiene en agenda el largo viaje que el Pontífice tiene previsto realizar a Uruguay, Argentina y Perú, del 6 al 17 de noviembre. Ese viaje fue anunciado el pasado 21 de septiembre, señal de que hasta ese momento el equipo médico del Papa no tenía elementos suficientes para sospechar de la grave enfermedad. Parece ser que las sospechas comenzaron en torno a ese día y que durante el viaje que León XIV realizó a Francia del 25 al 28 de septiembre, su médico personal Luigi Carbone habló detenidamente con él. Según reconstruye el diario italiano La Repubblica, Carbone y sus colaboradores habrían detectado por casualidad el nódulo tras haberle realizado una ecografía de rutina en el abdomen. Por su parte, Bruni, portavoz de la Santa Sede, ha añadido que, en los días previos a la operación, realizaron al Papa una broncoscopia robótica con biopsia, una tomografía computarizada del tórax con contraste y una PET para cerciorarse del diagnóstico. Preocupados por los resultados, los médicos se convencieron de que lo más prudente era operarlo lo antes posible. El Papa decidió comunicarlo personalmente en su primera aparición pública, el domingo pasado. Muestra de que la maquinaria del Vaticano no se detiene pese a la convalecencia, la Santa Sede ha hecho oficiales hoy dos nuevos nombramientos episcopales firmados por León XIV antes de su ingreso. Se trata del nuevo obispo de Ponta de Pedras (Brasil), el italiano Paolo Andreolli, y de Ignazio Ding Zuyao «a quien el Santo Padre, con fecha de 24 de agosto de 2026, nombró obispo de Haimen (provincia de Jiangsu, China), tras haber aprobado su candidatura en el marco del Acuerdo Provisional entre la Santa Sede y la República Popular China».