La sociedad actual es cada vez más cómoda, pero también menos tolerante al esfuerzo y a la frustración. Al menos, así lo considera Santiago Ávila, experto en liderazgo y profesor universitario, que advierte de que estamos criando generaciones poco preparadas para afrontar las dificultades de la vida. En una entrevista en el pódcast 'Lo que no se ve', presentado por Hugo Ferrando, el también exmilitar y autor de 'Tontocracia' se ha mostrado especialmente crítico con esta situación. «Estamos en una sociedad floja, floja, muy floja», asegura. ¿El motivo? «Tratamos de evitar toda fuente de esfuerzo». Ávila señala directamente al sistema educativo. «Ahora mismo suspender a alguien es una entelequia, o sea, todo el mundo aprueba», sostiene. A su juicio, los alumnos pasan de curso sin aprender el valor del sacrificio y terminan asumiendo que, independientemente de cuánto se esfuercen, acabarán obteniendo su título. «Es la primera vez en la historia que tenemos tanto titulado superior analfabeto funcional», denuncia. El profesor considera que el problema va mucho más allá de los conocimientos académicos. «No saben entender un texto», lamenta, antes de advertir de que la enseñanza «se ha transformado en un spa emocional». Para Ávila, las consecuencias aparecen cuando los jóvenes se enfrentan a sus primeros problemas importantes. «Somos incapaces de tolerar la incomodidad, la frustración», señala. Y recuerda que, tarde o temprano, todo el mundo deberá afrontar alguna adversidad, ya sea «un desencuentro amoroso, un desencuentro profesional» o una enfermedad. Por eso, el experto recomienda especialmente la práctica deportiva durante la infancia. «Muchas veces recomiendo hacer deporte y hacer deporte de competición para tener la oportunidad de perder», explica. El profesor también cuestiona la influencia de la ideología en las aulas. «En vez de educar ciudadanos libres con criterio», lamenta que se fomente una enseñanza que no siempre invita a pensar por uno mismo. «La opinión la tenemos todos, emocional, y el criterio es fruto del trabajo», concluye.