Joao Félix (23 años) llegó al
Barça cumpliendo un sueño por el que arriesgó mucho. El pasado 18 de julio dijo alto y claro, pese a estar enrolado en las filas del
Atlético de Madrid, que sería “un sueño” jugar en el
FC Barcelona. Esas palabras eran un mensaje claro a los dirigentes colchoneros y al
Cholo Simeone para que le abriesen la puerta en dirección al
Camp Nou. También irritaron a la hinchada rojiblanca, pero las cartas ya estaban boca arriba.
Joao no jugó ni un minuto en la larga gira de verano del
Atlético, en la que recorrió 33.000 kilómetros. Hubo tensión hasta el 1 de septiembre pero valió la pena porque logró su sueño. Ahora debe rendir y convencer al
Barça de que lo fiche el próximo verano, cuando el
Atlético, que lo renovó hasta 2029, pedirá un pastón por él y más si triunfa como culé.
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