El ministro de Cultura y Deportes, Miquel Iceta, ha calificado como «antiguas» las palabras de Felipe González y Alfonso Guerra contra la amnistía que el PSOE negocia con los independentistas para facilitar la investidura de Pedro Sánchez. Los históricos socialistas se pronunciaron de forma contundente frente a esta última cesión que los socialistas negocian con Junts per Cataluña este miércoles en la presentación del libro de Alfonso Guerra en el Ateneo de Madrid. Este último afirmó que la amnistía suponía «la condena de la democracia» y que su concesión era una «hipoteca para la nación». Por su parte, González; además de criticar a Yolanda Díaz por darles «lecciones», por su reciente defensa de la propia amnistía y por su viaje a Waterloo para negociar con el fugado Carles Puigdemont, afirmó que no ha habido un juicio «con mayor publicidad y garantías que el del 'procés'». «Uno puede defender las ideas que quiera, pero no saltarse la legalidad», dijo el presidente«, en un Ateneo abarrotado. Un día después de estas declaraciones, en las que puede constatarse la ruptura entre los líderes históricos socialistas y la dirección de Pedro Sánchez, miembros del partido se han manifestado en su contra a la llegada a la sesión del Congreso donde este jueves se aprueba la modificación del Reglamento para permitir el uso del euskera, el gallego y el catalán en la Cámara Baja. Adriana Lastra, que abandonó la dirección del partido en julio de 2022 alegando motivos personales, ha dicho que respeta «a los padres fundadores», aunque no esté de acuerdo con ellos. Como avanzaba la información, más contundente ha sido Iceta que, antes de entrar a la Cámara, ha respondido un breve «antiguas» a la pregunta de qué le parecían las palabras de Guerra y González. Defensa real del partido En el marco de las críticas contra la amnistía, los dos históricos socialistas hicieron un alegato de defensa real del partido frente a la estrategia de la actual dirección de ceder a las presiones de los independentistas catalanes a cambio de su apoyo en la investidura de Sánchez. "No debemos dejarnos chantajear", afirmó con vehemencia González bajo los aplausos de los asistentes al Ateneo, "y menos por minorías en disolución". Además, Alfonso Guerra se pronunció sobre el debate sobre la inclusión de las lenguas cooficiales en el Congreso de los Diputados, vinculado a la negociación del apoyo al PSOE de los socios de la 'mayoría Frankenstein'. "Tenemos mucha prisa por hablar catalán en el Congreso, pero en Cataluña no se puede hablar castellano en el patio de los colegios".