Micaela Chirif: “El verdadero escritor no busca el reconocimiento, solo escribir”
Bellas ilustraciones, data precisa y 70 textos que se alimentan del registro poético. Estos son los elementos que dan forma a Vida y costumbres de los animales de la Amazonía (Planeta). No es un libro específicamente para niños, es uno más bien para aprender y valorar lo que hay en nuestra fauna, el cual se puede leer a cualquier edad. Una de sus autoras es Micaela Chirif, quien atraviesa un momento auspicioso de su trayectoria literaria. Atentos a lo que dice.
-Estás nominada al Premio Memorial Astrid Lindgren (ALMA). ¿Es la cúspide de tu trayectoria? Este premio está considerado como el Premio Nobel de la Literatura infantil y juvenil.
-No me gusta decir que los premios son una meta, porque realmente la meta debería ser tratar de hacer un buen libro, no ganarte un premio. El verdadero escritor no busca el reconocimiento, solo escribir. Pero, de todas maneras, me alegra por mí, pero me alegra más que el Perú esté presente en esos espacios en los que muchas veces no está presente con la frecuencia que debería y no por falta de talento, por falta de trabajo. Los premios no responden únicamente al talento individual; a veces sí. Pero también en algunas ocasiones es difícil tener la presencia del Perú en ciertos espacios. Por ejemplo, la Feria del Libro de Bolonia, que es la feria del libro infantil más grande que hay en el mundo. Yo he ido dos veces y voy a ir el próximo año.
-¿Perú tiene presencia oficial allí?
-Perú no tiene un stand allí. Chile, Colombia y Brasil tienen stands en esta feria. Chile, por ejemplo, aparte del stand, cuenta con el apoyo de una parte de sus diplomáticos. Hay un apoyo estatal para viajar y el consulado organiza reuniones con editores internacionales. Nosotros tenemos los estímulos económicos, que son muy pequeños aún.
-O sea, tú te la has tenido que buscar.
-Sí, me la he tenido que buscar. Pero es así para todos acá. Nos la tenemos que buscar.
-Siempre he tenido una impresión: el público en Perú que consume literatura infantil y juvenil es más grande de lo que se piensa.
-Sí, de hecho. La literatura infantil y juvenil tiene mucho público. Hay como un desprecio por la literatura infantil, como si no fuera literatura en serio. En parte porque siempre ha habido una tensión entre lo pedagógico y lo literario en la literatura infantil. Además, siempre ha habido una instrumentalización de la literatura infantil como herramienta pedagógica. Eso se hace desde hace mucho tiempo, casi desde el nacimiento mismo de la idea que se tiene de literatura infantil. Es decir, de una literatura específica para la infancia. Lo que pasa es que hay un gran mercado en literatura infantil.
-Por ejemplo.
-Los planes lectores de los colegios. En general, los planes lectores de los colegios, tanto acá como en muchos sitios, no admiten una literatura menos estándar. La mayoría de las veces, los libros de los planes lectores van asociados con el valor que transmiten. No necesariamente todos los libros se admiten en un plan lector. Hay una línea de plan lector con determinadas características que se maneja desde determinadas editoriales.
-Te empecé a leer como poeta. Tienes una obra como poeta. ¿Has sentido prejuicio por hacer literatura infantil?
-Hay gente que hasta ahora me pregunta cuándo vuelves a escribir cosas serias. O sea, literatura para adultos.
-Pero este último libro, Vida y costumbre de los animales de la Amazonía, no parece un libro de literatura infantil.
-No es literatura infantil. Este libro es para cualquier persona, pero su formato sirve también para niños. Hacer un libro así es difícil, es costoso. Ha tomado más de dos años y medio de trabajo de equipo. Cuando haces un libro así, como el que hice, Animales Peruanos, tú sabes que es una oportunidad que no puedes desperdiciar. No es que un libro así lo puedas hacer todos los días. Cuando lo haces, quieres que el libro pueda destinarse a muchos públicos. De cierta manera, lo haces pensando también en que pueda tener diferentes niveles de lectura. De repente te sientas con un niño de cinco años y le muestras las ilustraciones, le muestras el nombre del animal, le dices algo sobre cómo vive, etc. Pero si hay más interés, también puedes profundizar un poco más.
-En el libro se nos presentan muchos animales de la Amazonía y no solo peruana. El trabajo de la ilustración es impecable. Pero los textos que los acompañan, tienen mucho del aforismo, hay un tono poético en ello. ¿La poesía sigue presente en este registro?
-Sí, la poesía está presente. Hacer un texto sencillo no es nada fácil. Es lo que más me ha costado del libro. Tenía una información muy dura, científica, de punto de partida, y era cómo hago para trasladar esto de una manera en que tú puedas sentir una cercanía emocional o afectiva con el tema. La poesía, o la exploración literaria, me ayuda para escribir de estos temas.
-El libro igualmente transmite una suerte de sensación de pertenencia. Son animales cercanos, pero a la vez desconocidos.
-El día de la presentación, Jorge Lossio, uno de los presentadores, dijo que los naturalistas de siglos pasados, como el XIX, comparaban la fauna americana con la fauna europea o con la fauna africana que ellos conocían y señalaban que la fauna de acá era menor. La miraban con cierto desprecio. Por ejemplo, el tapir era un elefante menor, el jaguar un tigre degradado o subtigre. Todo eso ha quedado inoculado. Yo siento que si tú le preguntas a un niño qué animal te gusta, probablemente te respondan un elefante, una jirafa, un tigre, una cebra; la referencia de lo local la tenemos bien apagada y son animales fascinantes. Es por eso que fuimos con nombres de animales que se entendieran en los países amazónicos, pero también tratamos de evitar los nombres tipo falso camaleón, que son los nombres dados por científicos europeos que lo que hacían era comparar con los animales que ellos conocían. Por ejemplo, el falso camaleón está con el nombre de lagartija mono. Hemos priorizado lagartija mono porque ese es su nombre y no falso camaleón. O el cacique de Pará que le llaman oropéndola. La oropéndola es un ave europea y acá no hay aves europeas. Este libro hace notar toda la riqueza de nuestra fauna y hay que empezar a valorarla.
