La tecnología juega hoy un papel fundamental en la evolución del sector del fitness en España. Ha pasado de ser un elemento complementario a convertirse en una palanca clave para mejorar la calidad del servicio, la eficiencia operativa y la relación con el usuario. Tal y como resalta el director general de la Federación Nacional de Instalaciones Deportivas (Fneid), Alberto García, «los gimnasios han entendido que la innovación tecnológica no va de sustituir la experiencia presencial, sino de reforzarla, aportando herramientas que permiten conocer mejor al cliente, adaptar la oferta a sus necesidades y acompañarle de forma más constante en su proceso de mejora física y de salud». En los últimos años, los gimnasios han desarrollado principalmente soluciones relacionadas con la digitalización del entrenamiento y la gestión. «Esto incluye aplicaciones propias, plataformas de entrenamiento personalizado , sistemas de reserva de clases, control de accesos, seguimiento de progresos y equipamiento conectado que recoge datos de uso», explica García. Constata igualmente que la inteligencia artificial «empieza a tener un papel relevante, aunque todavía de forma gradual. Se utiliza sobre todo para analizar datos, detectar patrones de comportamiento, optimizar entrenamientos o mejorar la experiencia del usuario», matiza el director general de Fneid. El sector es consciente de que para los usuarios, los gimnasios conectados suponen una experiencia mucho más personalizada y continua. «Tener acceso a sus entrenamientos, a su evolución y a recomendaciones ajustadas a su perfil les permite entrenar con mayor seguridad, motivación y constancia», afirma el director general de Fneid. Además, facilita que el ejercicio se adapte mejor a sus objetivos y a su realidad diaria, «algo clave para mejorar el rendimiento físico y, sobre todo, para mantener la adherencia a largo plazo , que es uno de los grandes retos del sector», puntualiza García. Los gimnasios han entendido el papel de la tecnología y la están integrando en su día a día, cada uno con su propio estilo y según sus propias necesidades. En el caso de GO fit, por ejemplo, «la tecnología es una herramienta al servicio de lo que la compañía denomina el Método GO fit, un modelo propio basado en la ciencia, la personalización y el acompañamiento continuo», explica David Pozo, director de producto de GO fit. Entiende que la función de la tecnología es «garantizar que cada usuario tenga un recorrido claro, coherente y medible desde el primer día que cruza la puerta del centro». El referido método GO fit se estructura en cuatro fases («te conocemos, te evaluamos, te prescribimos y te acompañamos») y la tecnología es el elemento que permite que ese recorrido se aplique de forma real y consistente en el tiempo. Gracias a ella, «el centro puede adaptarse a las necesidades de cada persona, ofrecer un seguimiento continuo y asegurar que el entrenamiento evoluciona junto al usuario, reforzando tanto los resultados físicos como la adherencia a largo plazo», aclara el director de Producto. GO fit ha desarrollado un ecosistema tecnológico propio diseñado específicamente para dar soporte a su método. Cuenta con la App GO fit, «punto de acceso del usuario a su entrenamiento, progreso y citas»; el asistente de perfil, que « recoge objetivos, hábitos, limitaciones y preferencias » y GO fit Index, «índice funcional que mide fuerza, cardio, equilibrio y composición corporal». Tienen además tecnología de evaluación avanzada (como Technogym Checkup) para usuarios asistidos o personalizados; un prescriptor digital, «herramienta que permite asignar programas y recursos adaptados»; GO fit TV, plataforma con más de 2.000 contenidos para entrenar en cualquier lugar y MyTimeline, la «agenda inteligente donde el usuario gestiona su acompañamiento técnico». David Pozo destaca que estas herramientas conectan la experiencia presencial con la digital, «de modo que el entrenamiento no se limita a una rutina puntual, sino que forma parte de un sistema más amplio de mejora de la salud y el bienestar». Desde GO fit tienen claro que en el día a día, «la tecnología es clave para que el método se ejecute con calidad y continuidad». De esta forma los equipos técnicos saben en qué punto se encuentra cada usuario, detectan cuándo necesita ayuda o ajuste y ofrecen una atención más proactiva y adaptada sin depender solo de entrenamientos personales . «También evita que las personas se sientan perdidas tras las primeras semanas, uno de los posibles motivos de abandono, y facilita mantener una comunicación clara entre nuestros profesionales y los usuarios, basada en datos reales», puntualiza. Para Abada Club la tecnología es un pilar estratégico que les permite ofrecer un enfoque de entrenamiento basado en datos, personalizado y medible, siempre acompañado por profesionales. «No entendemos la tecnología como un sustituto del entrenador, sino como una herramienta que mejora la calidad del servicio y la experiencia del usuario», comienza por resaltar Diego Ruiz, su director técnico. Trabajan con soluciones avanzadas de análisis de datos e IA aplicadas al entrenamiento y la salud . «Contamos con un sistema de valoración integral que incluye pruebas de fuerza, resistencia y movilidad, apoyadas en la tecnología del FitnessHub de EGYM, junto con análisis de composición corporal mediante InBody», explica Ruiz. A partir de estos datos, «los algoritmos generan planes de entrenamiento personalizados, que son supervisados y adaptados por nuestro equipo técnico», añade. Además, incorporan experiencias tecnológicas en algunas disciplinas, como en el ciclo, con una pantalla curva de 30m2, donde se proyectan distintos paisajes y la sensación es totalmente inmersiva, «siempre con el objetivo de mejorar la motivación y la adherencia al entrenamiento», matiza. En su funcionamiento diario la tecnología les ayuda principalmente en evaluar de forma objetiva el estado físico inicial de cada socio; hacer seguimiento real y continuo de su evolución; personalizar el entrenamiento con mayor precisión y optimizar el trabajo del entrenador. «También nos ayuda a anticiparnos a posibles descompensaciones o estancamientos», afirma Diego Ruiz. «La tecnología genera confianza, mejora la adherencia al entrenamiento y refuerza la percepción de Abada Club como un espacio de salud, rendimiento y bienestar de alto nivel», resalta el director técnico, quien asegura que la acogida de este tipo de soluciones por parte de los usuarios está siendo muy positiva. «Los socios valoran especialmente la transparencia, el seguimiento y la sensación de control sobre su evolución», subraya. Tiene claro que un gimnasio conectado permite entrenar con criterios objetivos y personalizados. «El usuario entiende mejor su cuerpo, su progreso y sus necesidades reales», reflexiona. Gracias a las herramientas que utilizan, el entrenamiento se ajusta en cada fase, «lo que se traduce en mejor rendimiento, mayor seguridad y mejores resultados a medio y largo plazo». En David Lloyd Clubs la tecnología se ha convertido también en un aliado fundamental para elevar la experiencia de los socios. Además de ofrecer un servicio más personalizado, creen que «el verdadero valor reside en el poder de los datos: gracias a ellos podemos entender mejor cómo utilizan el club nuestros socios, qué necesitan en cada etapa y cómo evoluciona su relación con nosotros», explica Carlos Peral, country manager de David Lloyd Clubs en España. A través de los datos adaptan la propuesta a las necesidades reales de los usuarios y extraen el feedback constante (explícito e implícito) que «nos permite evolucionar de forma continua el servicio. Escuchamos al socio a través de su comportamiento, sus hábitos y sus preferencias, lo que nos ayuda a anticiparnos y a mejorar constantemente la experiencia», resalta Peral. Gracias a la integración entre máquinas, wearables y plataformas digitales, el socio puede ver en tiempo real cómo responde su cuerpo al esfuerzo, qué zonas de intensidad está trabajando o cómo evoluciona semana tras semana. «Esto no solo mejora el rendimiento físico, sino que también refuerza la motivación, porque la progresión se vuelve visible y medible», subraya el country manager de esta cadena de gimnasios en España. Además, maquinaria como su Body Hub les permite obtener una fotografía muy detallada del punto de partida (desde composición corporal hasta movilidad), lo que facilita diseñar un plan mucho más personalizado. Cuentan con equipamiento como EGYM, un circuito inteligente que reconoce automáticamente al usuario, ajusta la carga y el rango de movimiento según su nivel y registra todo su entrenamiento para mostrar su progreso de forma visual. También destacan sus Signature Classes, como Cyclone y Blaze, que integran tecnología para elevar la motivación y la experiencia . De forma transversal, la app de David Lloyd Clubs se ha convertido en una herramienta esencial que integra múltiples funcionalidades y facilita el día a día del socio, actuando como un verdadero centro de control de su experiencia. Otro factor importante a destacar de la tecnología es que contribuye a una mejor rentabilidad del club y a una gestión más eficiente de los recursos . «Al contar con datos reales de uso y demanda, podemos adaptar horarios de clases, reorganizar espacios o reforzar determinadas áreas en función de las necesidades reales de los socios», resalta Carlos Peral. Esta visión basada en datos les permite anticiparse, optimizar el uso de la maquinaria y garantizar que cada espacio aporte valor tanto al socio como al funcionamiento global del club.