Mantener el T-MEC, objetivo estratégico del país: Ebrard
Mantener vigente el T-MEC es el objetivo estratégico central del gobierno mexicano en la revisión que actualmente se desarrolla entre los tres países, de acuerdo con el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, al detallar las prioridades que México llevará a la mesa de revisión trilateral, tras concluir un amplio proceso de consultas con sectores productivos, sindicatos, empresas y cámaras industriales.
“En primer lugar, queremos que se mantenga el tratado. Ese es nuestro primer objetivo estratégico”, sostuvo el funcionario federal, al referirse a la posición que México presentará en el documento de síntesis de las consultas realizadas con los sectores productivos del país.
Ebrard aclaró que el proceso que se desarrolla actualmente corresponde a la revisión prevista en el propio tratado y no a una renegociación integral.
“Estamos trabajando conforme lo previsto en el tratado. Es un proceso de revisión”, puntualizó. Indicó que México, Estados Unidos y Canadá se encuentran en la fase final de las consultas iniciadas desde el año pasado y que el calendario acordado fija como fecha límite el 1 de julio de 2026.
“Ya estamos en la revisión del tratado. Tenemos que terminar el primero de julio. Ese es nuestro tiempo”, señaló.
Darle fortaleza
Además de preservar el acuerdo, México buscará fortalecer el sistema de solución de controversias, con el objetivo de reducir la incertidumbre que generan decisiones unilaterales, particularmente en materia de aranceles.
“Queremos que el sistema de solución de controversias siga funcionando y se fortalezca para que no tengamos decisiones intempestivas que afectan a diferentes industrias”, puntualizó.
El secretario subrayó que, si bien Estados Unidos mantiene facultades legales para imponer aranceles (como el mecanismo 232), el tratado sigue siendo una herramienta clave para acotar riesgos.
“El sistema de solución de controversias y lo que prevé el tratado nos ayuda para reducir márgenes de incertidumbre en materia de aranceles. Y nos obliga a los tres, no nada más a los Estados Unidos”, señaló.
Uno de los ejes del planteamiento mexicano será la reciprocidad en la aplicación de mecanismos laborales y ambientales, así como el cumplimiento de las cartas paralelas (side letters), particularmente en sectores sensibles como el acero.
“Ha habido varios incumplimientos en esa materia. Entonces, en pocas palabras, a nosotros nos gustaría que se consolide, se fortalezca lo que hoy tenemos en el tratado, porque ha funcionado”, afirmó.
Descartan ruptura
Sobre el tema, Bob Brewer, socio de la firma Braumiller Law Group, PLLC, calificó como inviable, desde una lógica económica, la posibilidad de que Estados Unidos abandone el acuerdo.
“La salida de un país como Estados Unidos del T-MEC es una locura. Se trata de un acuerdo comercial poderoso entre las tres naciones”, afirmó el experto.
Desde la óptica de Brewer, la posición mexicana es consistente con la estrategia expresada por el secretario Marcelo Ebrard, de usar la revisión como un ejercicio de estabilidad, no de renegociación.
“México busca preservar la certidumbre operativa para exportadores e inversionistas. Ha tenido flujos récord de inversión extranjera directa y quiere que esa tendencia continúe”, explicó.
En el marco de la North American Customs Brokers Alliance Meeting, agentes aduanales de México, Estados Unidos y Canadá refrendaron su apoyo total al T-MEC como instrumento clave para la competitividad regional.
Durante el encuentro, que contó con la participación de autoridades del SAT, la USTR y la Secretaría de Economía, los líderes del sector coincidieron en que el comercio trilateral requiere reglas claras, cooperación institucional y confianza mutua.
El presidente de la CAAAREM, José Ignacio Zaragoza Ambrosi, subrayó que “el T-MEC no es un documento firmado y archivado: es una dinámica viva que se construye todos los días en las aduanas de nuestros tres países”.
