La ambigüedad del lenguaje
Tengo la sensación que, desgraciadamente, ha pasado bastante desapercibido un excelente discurso que el papa León XIV pronunció a los miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede. En él abordó con gran claridad una buena cantidad de temas que, al no coincidir con la corrección de la opinión publicada, han quedado inmediatamente fuera del foco de atención.
