H
ansi Flick se sorprende a sí mismo con comportamientos latinos, espontáneos y pasionales alejados de su estructura mental anterior. Todo ahora es más exagerado, más emocional, sin tantas ataduras que impiden expresar con vehemencia.
Flick ha sabido combinar en la gestión del vestuario su ADN germano estricto y organizado con una forma de entender la vida más alegre, desenfadada, intensa. De la victoria azulgrana ante el
Slavia Praga, el técnico celebró con más emotividad el regreso de
Araujo en su papel de líder, tanto en la banda como en el campo, que el 2-4 que mete al club blaugrana de lleno en una última jornada europea de transistores. Nunca ha vivido
Flick la locura de todos enganchados al pinganillo porque de los resultados de varios rivales dependerá que el equipo entre en el Top-8.
Seguir leyendo...