Una "aspirina grande" y un golpe en la mesa: la curiosa explicación de Trump a su cardenal en la mano
Las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Turmp, a bordo del Air Force One suelen dar mucho juego. Las que realizó a su vuelta del Foro de Davos, en Suiza, han sido especialmente llamativas no tanto por los elogios a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez; las críticas el primer ministro canadiense, Mark Carney; o las amenazas de que una gran flota va camino de Irán, sino por la respuesta de uno de los periodistas a algo que llamó mucho la atención en al reunión de Suiza: cómo se había hecho un llamativo moretón en una de sus manos.
Trump aseguró que el cardenal se lo había hecho al darse un golpe con una mesa y tomarse posteriormente “una aspirina de las grandes”, lo que le provocó esa reacción en la piel.
“Vimos el moretón en su mano. ¿Se encuentra bien?”, le preguntó un periodista al presidente, según una grabación de audio de su vuelo de regreso a Estados Unidos desde el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, informa The New York Times.
“Muy bien”, respondió Trump, que explicó que se dio un golpe con una mesa, se aplicó crema y después se tomó una aspirina, lo que le provocó el hematoma.
“Yo diría que te tomes aspirina si te gusta tu corazón. Pero no tomes aspirina si no quieres tener un pequeño moretón. Yo tomo la aspirina grande. Y cuando tomas la aspirina grande, te dicen que te va a salir un moretón”, explicó ante los reporteros.
El pasado verano pasado, a Trump le diagnosticaron insuficiencia venosa crónica, una afección común en adultos mayores que se produce cuando las venas tienen dificultades para bombear la sangre de regreso al corazón, recuerda The New York Times.
Por esa época, también se le observaron moretones en las manos, que su médico atribuyó a los frecuentes apretones de manos del presidente y al consumo de aspirina.
Trump ha tomado una alta dosis diaria de aspirina durante más de dos décadas , rechazando las pautas médicas y el consejo de sus médicos de cambiar a una cantidad menor.
“El médico me dijo: 'No tiene que tomar eso, señor. Está muy sano'. Le dije: 'No me arriesgo'”, declaró a la prensa el jueves.
Durante una entrevista con The New York Times en el Despacho Oval este mes, el Trump dijo que quería "sangre fluida y suave en mi corazón". En esa entrevista, afirmó que no le han diagnosticado ninguna enfermedad cardíaca ni ha sufrido un infarto.
