Jorge Valdano: "Algo ocurrió con Xabi Alonso en el Real Madrid y Arbeloa lo está corrigiendo"
El Real Madrid de Álvaro Arbeloa ha encontrado un nuevo pulso. Es un asunto de espíritu, de dar confianza a los futbolistas del equipo a lo, como lo ha descrito Jorge Valdano, que siempre encuentra la palabra exacta para analizar al club blanco. La victoria contra el Villarreal ha servido para certificar que el equipo ha doblado una esquina peligrosa y encuentra ahora el camino libre. Tras el buen impacto anímico que supuso la goleada sufrida ante el Mónaco, el conjunto blanco parece haber activado un mecanismo de respuesta que nace desde el banquillo de Álvaro Arbeloa y Juli Carmona y se extiende hasta el último rincón del césped.
Lo que no pasaba con Xabi Alonso
Jorge Valdano analizaba en Movistar la diferencia sustancial entre este nuevo ciclo y la etapa anterior bajo el mando de Xabi Alonso. El cambio, sobre todo, están en la continuidad del esfuerzo. Con Xabi, el Madrid era un equipo de ráfagas que se desvanecían en cuanto el reloj superaba el primer cuarto de hora. «Con Xabi salían del vestuario con la lección muy aprendida. Durante 20 o 25 minutos parecía que los jugadores respondían a las órdenes del entrenador, y luego el equipo se iba cayendo, se iba distrayendo, se iba quebrando y terminaba completando partidos pobres», explicaba Valdano
Ahora, la motivación parece ser el hilo conductor que mantiene la tensión desde el pitido inicial hasta el descuento. El Real Madrid actual ha sustituido la fragilidad por la firmeza. Según Valdano, la clave reside en la gestión emocional del nuevo técnico: «Creo que Arbeloa está trabajando muy bien en la confianza de sus jugadores, la motivación con la que jugaron contra el Villarreal ha sido tremenda. Con una conexión total en el partido, del minuto 1 al 90. Cosa que con Xabi Alonso no ocurría».
Por primera vez en mucho tiempo, el Real Madrid no necesitó encomendarse a los milagros sistemáticos de Thibaut Courtois. Que el mejor portero del mundo no tenga que ser el héroe es la mejor noticia para un sistema defensivo que antes se agrietaba con facilidad. Arriba, la jerarquía sigue intacta: Kylian Mbappé volvió a decidir con el instinto del "mejor delantero del planeta", como le describió Valdano, pero esta vez sus goles fueron la consecuencia de un dominio colectivo y no un oasis en medio del desierto.
La duda sobre si existe un mayor compromiso con el nuevo cuerpo técnico planea sobre el Bernabéu. Valdano lo tiene claro: «¿Si hay más compromiso con Arbeloa? Están más cómodos los jugadores. Yo no sé lo que ocurrió con Xabi Alonso, pero algo ocurrió. Creo que Arbeloa está leyendo bien lo que ocurrió y lo está corrigiendo».
Es un cambio más mental que físico, dice Valdano: «No vamos a creernos que la buena condición física del Real Madrid contra el Villarreal va a conseguirse en una semana de trabajo, no hay ningún sustento científico».
Un calendario asequible
La importancia de este nuevo rumbo se pondrá a prueba este mismo miércoles en un escenario de máxima exigencia: el campo del Benfica. El objetivo es pntuar para intentar quedar entre los ocho primeros de la Champions League y evitar así las complicaciones del calendario. Una victoria en Lisboa confirmaría que la mejoría no fue un espejismo fruto de la urgencia, sino una estructura sólida sobre la que construir la temporada.
El calendario ofrece después una tregua. Una vez resuelto el compromiso europeo, el equipo podrá volcar todos sus sentidos en LaLiga durante un mes completo. Es el momento de recortar distancias y consolidar esa constancia que tanto se echaba de menos. El Real Madrid de Arbeloa ha entendido que para ganar es necesario ser el mejor todo el partido, sin perder el hilo. La etapa de la distracción parece haber terminado para dar paso a un equipo que, por fin, juega los noventa minutos.
