Una ciudad italiana sufre una plaga de medusas “caníbales” que se multiplican sin control y ya están causando estragos en la zona (editado)
La laguna de Venecia se enfrenta a una invasión sin precedentes de la medusa peine verrugosa (Mnemiopsis leidyi), una especie invasora conocida popularmente como “medusa caníbal” por su capacidad para devorar incluso a sus propias crías. Su proliferación explosiva está generando graves problemas ecológicos y económicos, especialmente para los pescadores de la región.
Originaria del Atlántico occidental, esta criatura gelatinosa habría llegado al Adriático transportada en el agua de lastre de buques de carga, un mecanismo habitual de dispersión de especies invasoras. Una vez instalada en la laguna, encontró un entorno perfecto para multiplicarse: aguas más cálidas, niveles de salinidad estables y ausencia de depredadores naturales.
Los científicos de la Universidad de Padua y del Instituto Nacional de Oceanografía y Geofísica Aplicada han documentado un aumento “alarmante” de la especie durante los últimos dos años. Su estudio, publicado en la revista Estuarine, Coastal and Shelf Science, advierte que la medusa peine está alterando profundamente el ecosistema al alimentarse de huevos y larvas de peces, así como de plancton, la base de la cadena alimentaria marina.
Además de su voracidad, la especie presenta una biología tan peculiar como inquietante: su ano aparece solo durante la defecación y desaparece después, y se ha observado que puede ingerir a sus propias crías cuando escasea el alimento. Este comportamiento, unido a su capacidad de reproducción acelerada, la convierte en una de las 100 especies invasoras más dañinas del mundo.
Los pescadores venecianos denuncian que las medusas están obstruyendo las redes, rompiendo aparejos y reduciendo
Los científicos vinculan la proliferación de esta especie invasora al calentamiento del Adriático
las capturas. La industria pesquera del Adriático, valorada en miles de millones de euros, teme un impacto duradero, especialmente en sectores clave como la producción de almejas y mejillones.Los expertos alertan de que el cambio climático podría agravar aún más la situación. “Las condiciones actuales favorecen agregaciones masivas de esta especie, lo que incrementa el riesgo de daños ecológicos y económicos”, señalan los investigadores.
La medusa peine no es el único invasor que amenaza la zona. El Adriático también sufre una explosión del cangrejo azul, otro intruso procedente del Atlántico que devora mariscos y destroza redes, causando pérdidas millonarias. Italia ha comenzado a promover su consumo gastronómico como medida de control, incorporándolo a menús y supermercados.
Mientras tanto, Venecia busca soluciones urgentes para frenar una plaga que ya está transformando su frágil ecosistema.
