Protestas contra los agentes de inmigración se extendieron por todo EE.UU.
WASHINGTON, febrero 1.- La frase ICE Out, contra los agentes federales de inmigración, resonó en todo el país este fin de semana cuando los manifestantes salieron a las calles sosteniendo carteles y cantando al unísono mientras pedían el fin de la ofensiva de la administración de Donald Trump contra los extranjeros en Estados Unidos.
Los manifestantes celebraron su segundo día de protestas y marchas tras una huelga nacional el viernes que provocó el cierre de escuelas, lugares de trabajo y negocios en todo el país. Al comenzar las manifestaciones el sábado, Trump indicó que había instruido a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, a no intervenir en las protestas ni disturbios en ciudades lideradas por los demócratas a menos que las autoridades locales soliciten formalmente asistencia.
En las principales ciudades estadounidenses, la gente sigue expresando su solidaridad con Minneapolis, donde las muertes de Alex Pretti y Renee Good han transformado el debate nacional sobre la aplicación de las leyes migratorias y parecen haber impulsado un cambio de tono en la Casa Blanca en los últimos días. Las manifestaciones han continuado en ciudades como Minneapolis, Nueva York, Los Ángeles, Portland y Austin durante el viernes y el sábado.
En los tribunales, continúan desarrollándose varias batallas legales que desafían las políticas de inmigración de Trump, y un juez federal emitió una opinión mordaz el sábado al ordenar la liberación de Liam Conejo Ramos, de 5 años, y su padre de un centro de detención de Texas, según reporta la cadena CNN.
La detención de Liam se convirtió en otro punto álgido de las críticas sobre las tácticas de control migratorio de mano dura utilizadas por los federales y alimentó la creciente indignación de los miembros de la comunidad y de los funcionarios por igual.
Las narrativas de Trump y la Policía local chocan: Los gobiernos locales y estatales serán responsables de proteger sus propias propiedades, junto con las federales, y los funcionarios federales servirán de respaldo, declaró el presidente, al tiempo que advirtió contra los ataques a las fuerzas del orden.
Citó un incidente en Eugene, Oregon, en el que se afirma que manifestantes irrumpieron en un edificio federal y dañaron la propiedad mientras la Policía no intervino. Sin embargo, el jefe de Policía de la ciudad cuestionó esa caracterización de la respuesta al incidente —que declaró un disturbio—, diciendo que los agentes ordenaron a la gente que abandonara la zona tras las intrusiones en los puntos de acceso.
En Chicago, el alcalde de la ciudad, Brandon Johnson, firmó el sábado un decreto que ordena a la Policía municipal investigar y documentar la presunta mala conducta de los agentes federales de inmigración con miras a su procesamiento.
Esta medida coincide con el lanzamiento esta semana de una coalición entre nueve fiscales de distrito locales para ayudar a procesar a los agentes federales que violan las leyes estatales. El responsable de la frontera de Estados Unidos, Tom Homan, anunció que trabaja en un plan para reducir gradualmente el número de agentes federales en Minnesota, pero dijo que la medida dependerá de si las autoridades locales permiten que el ICE detenga a inmigrantes en prisiones.
