La deuda que España no quiere recordar
Hay alguien en el epílogo de su vida, lejos hoy de su país y de los suyos. No está fuera por azar ni por simple decisión personal. Es quien, desde la más alta responsabilidad del Estado, devolvió a los españoles la soberanía y la libertad política tras décadas sin ellas. Su salud es frágil. Ha manifestado públicamente su deseo de regresar para terminar aquí sus días. No pide honores. Pide simplemente… volver.
