¿Por qué el Banco Central declaró desiertas tantas subastas en 2025? Esto deben saber los inversionistas
El Banco Central de Costa Rica (BCCR) declaró desiertas, durante el año pasado, casi la mitad de las subastas de bonos de estabilización monetaria (BEM) con respecto al 2024. Tal situación provocó que la captación de colones también se redujera de manera significativa.
En 36 de las 51 subastas realizadas en 2025, el BCCR las catalogó como desiertas —para una o varias emisiones—porque no se recibieron ofertas, no se consideraron adecuadas o no cumplieron con las expectativas de la institución.
En el 2024, el ente emisor también convocó en 53 ocasiones a los inversionistas, pero en ese año en 19 oportunidades no hubo asignaciones, según la información publicada en el sitio web del Banco Central.
El menor apetito de los inversionistas por los BEM hizo, por ejemplo, que la captación neta disminuyera en casi cuatro veces. En el 2025, la institución captó ¢255.384 millones, es decir, ¢696.216 millones menos frente a los ¢951.600 millones del año previo.
Los BEM son títulos emitidos por el Banco Central con el objetivo de captar el exceso de liquidez en el sistema, mediante la reducción de la oferta de colones en el mercado.
El BCCR explicó que, en el 2024 y 2025, en todas las subastas convocadas, al menos se asignó recursos en una emisión, pero en otras no, debe hacer público que hubo instrumentos sin colocación de recursos, tal como lo dictan los reglamentos de la Superintendencia General de Valores (Sugeval).
“Es importante destacar que la colocación neta de BEM en los últimos dos años ha sido positiva. En el 2024 las colocaciones fueron superiores a la meta anunciada y lo contrario ocurrió en el 2025”, reconoció el Banco Central por escrito.
¿Por qué en 2025 se declararon más series desiertas?
Juan Pablo Arias, economista y estratega de BN Valores, señaló que el principal factor detrás de este comportamiento fue la diferencia entre las expectativas de retorno del mercado y las de tasas del Banco Central.
En otras palabras, los inversionistas esperaban rendimiento mayor al ofrecido por el BCCR. Arias consideró que esto fue más notorio en el 2025, cuando más títulos se declararon desiertos.
“Esto podría ser consecuencia del período de ajuste de las tasas de interés sobre el resto de las tasas del mercado, conocido como mecanismo de transmisión de política monetaria, y sucede desde el momento en que la autoridad monetaria modifica su tasa de interés de referencia”, explicó.
El especialista agregó que, incluso en algunas de las subastas que fueron catalogadas como desiertas, sí se recibieron ofertas de compra por parte del mercado; sin embargo, los rendimientos propuestos por los participantes no se ajustaron a los parámetros que el Banco Central consideraba adecuados para realizar la asignación.
Si usted es un inversionista, debe tener en cuenta que los rendimientos de los títulos valores se ajustan a los movimientos de la Tasa de Política Monetaria (TPM). Durante 2022, el Banco Central la incrementó para contrarrestar la elevada inflación, mientras que desde 2023 se ha venido reduciendo desde un máximo de 9% hasta el 3,25% actual.
Al respecto, las reducciones de la TPM implican menores rendimientos para los títulos negociados; no obstante, el proceso de transmisión no es inmediato y, en la mayoría de los casos, puede tardar entre tres y nueve meses en completarse.
“Es por esa razón que, en ocasiones, el mercado no ajusta sus objetivos de retorno a la misma velocidad que la autoridad monetaria ajusta la política monetaria; esa desalineación hace que el precio que el mercado asigna a las nuevas colocaciones del Banco Central no sea compatible y termine declarándolas desiertas”, dijo Arias.
A esa desalineación se suma un mayor apetito de los inversionistas por emisiones de plazos más largos, en comparación con los instrumentos de corto plazo que usualmente ofrece el ente emisor en las subastas de estabilización monetaria.
No obstante, Juan Pablo Arias consideró que el aumento en subastas desiertas no significa que exista una competencia directa entre las colocaciones del Banco Central, que suelen ser de menor plazo (tres, seis y 12 meses), y las del Ministerio de Hacienda, que generalmente corresponden a vencimientos más largos.
Pese a la diferencia, el BCCR ofrece una vez al mes subastas de títulos con vencimientos a dos y cinco años, plazos que coinciden con los utilizados por Hacienda y que, por lo general, sí suelen asignarse al mercado.
Para este artículo, La Nación también consultó a Acobo Puesto de Bolsa y Mercado de Valores, sin embargo, ninguno de los dos puestos quiso referirse al tema de momento.
Detalle de las subastas
La información suministrada por el Banco Central a este medio muestra que en 2025 se subastaron 178 series, y solo 50 no fueron asignadas. En el 2024, por su parte, también se ofrecieron 178 series y 23 de ellas no fueron colocadas.
“Para todos los casos, en ambos periodos, las series no asignadas correspondieron a BEM de corto plazo”, explicó el ente emisor.
De acuerdo con el BCCR, entre las razones para declarar desierta una colocación figuran la ausencia de ofertas o que los rendimientos ofrecidos no fueron congruentes con las referencias de mercado o con las señales de tasa de interés que quería enviar el ente emisor.
