Antena 3 vuelve a frustrar a RTVE: lo que ni el fútbol ni las estrellas han logrado en enero
Antena 3 resiste el asalto de RTVE en un enero clave
Durante semanas, en Prado del Rey se respiraba confianza. La parrilla reforzada por la Navidad, el rendimiento de la Copa del Rey y grandes eventos informativos habían generado un empate técnico a mitad de mes entre La 1 y Antena 3. RTVE creyó tener al alcance el sorpasso tras 18 meses de liderazgo privado. Pero no fue así.
La cadena de Atresmedia cerró enero con un 12,9 % de cuota, sumando su 18.ª victoria mensual consecutiva. Mientras tanto, La 1, pese a firmar su mejor enero desde 2012 y encadenar cinco meses por encima del 12 %, volvió a quedarse en segundo lugar.
La estrategia de RTVE: más gasto, más riesgo
Bajo el mando de José Pablo López, RTVE ha transformado su modelo de programación con una apuesta agresiva por formatos comerciales, famoseo de alto caché y retransmisiones deportivas de alto coste. Todo con el objetivo de ganar cuota de pantalla a cualquier precio.
El estreno del programa Crossobar, que costó más de 626.000 euros y se emitió en late night, es solo un ejemplo del uso de recursos públicos para dopar audiencias. A esto se suman contratos con productoras como La Osa Producciones y Mediapro, o la presencia constante de personajes como Mar Flores o Isa Pantoja.
El espejismo de enero: un mes para olvidar
La 1 lideró en franjas como las mañanas —con La hora de La 1 y Mañaneros 360— y logró picos de audiencia gracias a eventos como el Sorteo de la Lotería del Niño o la final de la Copa del Rey. Incluso el prime time alcanzó su mejor dato en siete años (11,5 %). Aun así, no fue suficiente para superar a Antena 3.
Mientras la pública quemaba cartuchos, Antena 3 seguía firme con sus valores seguros: Pasapalabra, La ruleta de la suerte y Antena 3 Noticias, líderes informativos desde hace más de seis años.
La factura del modelo RTVE: ¿a qué precio se compite?
Más allá de los datos, el debate de fondo es el papel que debe jugar una televisión pública en el ecosistema mediático actual. RTVE, sin necesidad de competir por ingresos publicitarios, ha optado por mimetizarse con el modelo de las cadenas privadas, tensionando precios y fichajes.
Todo esto se hace con fondos públicos, en una plantilla de casi 7.000 personas y bajo la supervisión de 15 consejeros con salarios superiores a los 100.000 euros anuales, según datos internos. Un modelo de gestión cuestionado por su sostenibilidad y transparencia.
Crisis internas y relaciones deterioradas
A nivel interno, las tensiones entre José Pablo López y su número dos, Sergio Calderón, se hacen cada vez más visibles. A eso se añade la conflictiva situación con la productora La Cometa TV, encargada de Mañaneros 360, y las controversias derivadas de mantener vínculos con productores inhabilitados judicialmente.
Todo este cóctel se produce en medio de acusaciones de sesgo informativo, presiones políticas y demandas laborales, como la interpuesta por la presentadora Silvia Intxaurrondo.
Una RTVE potente... pero sin victoria
RTVE ha logrado revitalizar su marca, mejorar sus datos históricos y acercarse al liderazgo. Pero, pese a contar con presupuesto reforzado y recursos extraordinarios, sigue sin alcanzar el primer puesto. Y lo que es más relevante: cuestiona su identidad como medio público al adoptar prácticas propias de la televisión comercial.
El objetivo obsesivo de ganar audiencia a cualquier coste abre un interrogante mayor: ¿está perdiendo RTVE su razón de ser? ¿Tiene sentido competir con los mismos métodos que Antena 3 cuando se financia con dinero público?
El verdadero reto no es liderar, sino justificar el modelo
La 1 acabará liderando algún mes, es cuestión de tiempo. Pero el debate no es cuándo, sino cómo y para qué. ¿Son Belén Esteban, Mar Flores o Chabelita el reflejo de una televisión pública de calidad en 2026?
Porque competir es legítimo. Ganar también. Pero hacerlo sin límites, con recursos ilimitados y sin un modelo coherente de servicio público puede resultar, en realidad, en una victoria demasiado cara.
