Una coincidencia que Shakira y Piqué nunca podrán olvidar: los unirá siempre
Un cumpleaños compartido que trasciende el tiempo
El 2 de febrero es una fecha imposible de pasar por alto para Shakira y Gerard Piqué. Ambos nacieron ese día, con diez años de diferencia: ella en 1977 y él en 1987. Lo que podría parecer una simple coincidencia se transformó en un símbolo poderoso cuando sus caminos se cruzaron en el Mundial de Sudáfrica 2010.
Desde entonces, construyeron una relación que duró más de una década, tuvo dos hijos —Milan y Sasha— y terminó con una separación ampliamente comentada en 2022. A pesar de todo, el día de sus cumpleaños sigue siendo un punto de conexión inevitable.
Del flechazo en Sudáfrica a una vida separada
Un Mundial, una promesa, una cita
Durante la grabación del videoclip de “Waka Waka”, canción oficial del Mundial 2010, Piqué se acercó a Shakira con una frase que marcó el inicio de su historia: “Si llegamos a la final, te invito a cenar”. España ganó el torneo, y la promesa se convirtió en una relación que cambiaría sus vidas.
En poco tiempo, la cantante colombiana se instaló en Barcelona y la pareja comenzó a construir una familia. Compartieron escenario en galas, se mostraron cómplices en eventos deportivos y proyectaron una imagen de estabilidad. Sin embargo, con el paso del tiempo, las tensiones y rumores comenzaron a hacer mella.
Una ruptura mediática y dos caminos opuestos
En junio de 2022 anunciaron oficialmente su separación. La situación se intensificó cuando Piqué apareció públicamente con Clara Chía en agosto del mismo año, rompiendo un pacto de discreción entre ambas partes. El traslado de Shakira a Miami junto a sus hijos marcó el comienzo de una nueva etapa.
Desde entonces, ella ha compartido cómo sus hijos se sienten más tranquilos en Estados Unidos, lejos del acoso mediático que vivían en Barcelona. Por su parte, Piqué ha seguido con su vida en la ciudad condal, consolidando su relación con Clara Chía.
El simbolismo de una fecha imborrable
Acuario: libertad, genio y ruptura
Ambos pertenecen al signo Acuario, asociado a la independencia, la creatividad y la necesidad de explorar lo diferente. Características que se reflejan tanto en la carrera musical de Shakira como en la trayectoria deportiva y empresarial de Piqué. Su conexión zodiacal refuerza la idea de una unión que, aunque rota sentimentalmente, persiste en lo simbólico.
Música como catarsis y memoria
Tras la separación, Shakira canalizó su dolor a través de la música, convirtiendo sus experiencias en éxitos virales. Temas como “Te felicito”, “Monotonía”, “TQG” o la “Music Session #53” con Bizarrap desvelan un proceso de duelo, empoderamiento y superación que conectó con millones de oyentes.
Cada canción funcionó como una página del diario emocional de la artista, revelando detalles de la ruptura y consolidando su figura como símbolo de resiliencia femenina en el mundo del espectáculo.
Vidas paralelas, un mismo origen
Un océano de distancia, un nexo común
Hoy, Shakira vive frente al Atlántico, en Miami, mientras Piqué continúa en Barcelona. Ambos han rehecho sus vidas, pero cada 2 de febrero, el calendario les recuerda que una parte de su historia siempre estará conectada.
Los hijos que comparten, la música que los expone y una fecha que celebra su existencia seguirán hilando su relato, sin importar la distancia o el tiempo. La coincidencia genética de nacer el mismo día quizá fue solo eso, pero para ellos se convirtió en un símbolo eterno.
