Los aceites de cabello que mantienen el brillo y la definición en los cabellos rizados
Todos soñamos con tener un cabello rizado. Son realmente bonitos, favorecedores y cautivadores. No obstante, a la hora de centrarnos en su cuidado, muchas veces pensamos que debemos someternos a unos pasos infinitos en la rutina o en gastarnos mucho dinero en verdaderos productos de belleza eficaces. Pero, querida lectora, sentimos el placer de aclararte las dudas: a veces el menos es más, como en esta ocasión, y solamente tendrás que confiar un unos buenos aceites capilares.
Y si estás leyendo este artículo, damos por hecho que tienes una maravillosa melena rizada y no sabes cómo conseguir más luminosidad y definición. Y es que a veces cometemos el error de confiar en demasiados ítems beauty que son pesados a la espiral del cabello y no ayuda nada a conseguir los objetivos que tenemos definidos. ¿Y por qué los aceites son tan importantes en las melenas rizadas? Sellan la hidratación, suavizan la cutícula y reducen el encrespamiento o aportan brillo sin alterar la forma natural del rizo. A continuación, comentamos los mejores aceites capilares para cuidar las melenas curlies.
5 aceites capilares perfectos para las melenas rizadas
Comenzamos con los clásicos de los más clásicos, pero que mejor funcionan a todo tipo de cabellos. El Honey Infused Hair Oil de Gisou, que a través del ingrediente principal como es la miel consigue un equilibrio de la hidratación del cabello a través de luminosidad, suavidad y fuerza. Además, es de lo más versátil en los cabellos rizados para después del lavado para definir el rizado, controlar el frizz, o también entre los lavados para revitalizar los rizos más caídos o apagados.
Aceite capilar multifuncional, de Gisou (a partir de 23 euros)
Por parte del Elixir Ultime de Kerastase, estamos hablando de un aceite capilar nutritivo que es de lo más eficaz para las curlies. Ademas de nutrir e hidratar la fibra capilar o controlar el frizz, suaviza la cutícula y aporta un excelente brillo sin apelmazar ni dejar una sensación grasa. La mejor manera para aplicarlo es cuando tenemos el cabello húmedo antes de definir los rizos con crema o gel o en seco después para dar brillo y suavizar.
Aceite capilar con plus de brillo, de Kerastase (30 euros)
Omega de Dyson, uno de los más virales del momento que, aunque no esté destinado únicamente para las melenas rizadas, es uno de los más fructíferos para cuidarlos. Lo más llamativo es su combinación de siete aceites ricos en ácidos grasos (como girasol, macadamia o abisinia, entre otros). Asimismo, también contiene un complejo de aceites fermentados que ayudan a su eficacia y ligereza para evitar la pesadez en el pelo y aumentar la definición de los rizos.
Aceite capilar restaurador, de Dyson (52 euros)
El aceite nutritivo Brazilian Glossy de Sol de Janeiro está destinado a solucionar los problemas de los cabellos secos o quebradizos, la abundancia del frizz o las puntas abiertas. Por ello, lo hidrata profundamente, ayuda a tener una mayor luminosidad y controla el encrespamiento. Todo ello gracias a los dos principales ingredientes, como el aceite de Patauá, que mejora el nivel de hidratación, o el aceite de pequi, rico en antioxidantes que suaviza las cutículas y las puntas abiertas.
Aceite nutritivo, de Sol de Janeiro (35 euros)
Desde Coconut presenta este aceite de argán y que también completa varios otros vegetales y naturales, como almendra, girasol, calabaza y sésamo. Más allá de estar diseñado para nutrir y reparar el cabello, también añade vitamina E, que mantiene la hidratación dentro de la fibra capilar, súper importante en rizos que acostumbran a secarse fácilmente. Al nutrir y suavizar la hebra, mejora la elasticidad del rizo y aporta un brillo natural.
Aceite capilar de argán, de Cocunat (rebajado a 15 euros)
Una buena selección de los aceites capilares ayudará a allanar un buen camino hacia nuestro objetivo: tener un cabello de lo más envidiable y sano. Porque estos productos no hacen milagros ni son pócimas mágicas, pero sí que ayudan a dar vitalidad, suavidad y luminosidad.
