Ciudadana que alertó de daños en Teatro Nacional: Autoridades ‘deben dar la cara’ por decisión de continuar obras pese a advertencias
A finales del año pasado, una serie de publicaciones en redes sociales reclamaron explicaciones por lo que parecía un mal manejo de puertas del Teatro Nacional. Este jueves, La Nación dio a conocer que la Dirección de Patrimonio Cultural confirma que se dieron manejos inadecuados y daños “irreversibles”.
La artista plástica y restauradora Paquita Cruz fue una de las ciudadanas que llamó la atención a la institución, especialmente después de que circulara la imagen de una de las puertas centenarias transportada en pick-up sin cobertura ni amortiguamiento.
Ahora, la artista brinda a La Nación su reacción ante el caso, que ha puesto sobre la palestra la desprotección del patrimonio cultural en Costa Rica.
“Se debe aclarar cuál fue la autoridad de cultura que tomó la decisión de contratar una empresa constructora para llevar a cabo un trabajo que debería hacerse bajo estrictas normas de conservación y restauración. Las personas que, a pesar de las denuncias hechas por profesionales en el tema y de la reacción del público general preocupado al descubrir el traslado tan descuidado de las puertas centenarias de las fachadas laterales del monumento, deben dar la cara”, escribe Cruz.
“Es necesario que quienes decidieron continuar, a pesar de que se denunciaron además serios daños irreversibles en rejas y piedras de granito y mollejón, asuman la responsabilidad de las faltas”, argumenta.
La artista recordó que el patrimonio cultural y su protección “son parte integral de los derechos humanos, estrechamente vinculados a la dignidad y a la identidad de las personas y las comunidades” y que “destruirlo atenta contra la pertenencia y la cohesión social”.
“Es muy triste que en los tiempos de la gran polarización e incertidumbre que padecemos en Costa Rica, se cometan estas violaciones que denigran nuestra identidad, tan necesaria para cultivar dignidad, afianzar raíces y saber quiénes somos”, escribe Cruz.
“Conocemos el listado de los daños y queda nada más resaltar la gravedad de que lo destruido dejó de existir para siempre; no hay vuelta atrás. Es irreversible”, concluye la artista.
Críticas a la gestión del proyecto
La voz de Paquita Cruz se suma a las de Diego Meléndez y Emiliano Céspedes Pol, quienes presentaron sendos recursos de amparo y pidieron frenar los trabajos hasta esclarecer lo que ocurre con puertas, piedras y rejas.
“Si el patrimonio histórico arquitectónico tiene que protegerse como regla general, con más razón tiene que protegerse el Teatro Nacional, la joya de nuestra capital y símbolo nacional. Entonces, si la intervención se hizo mal, los trabajos deben detenerse y no ir arreglando sobre la marcha los daños a un edificio invaluable”, dijo Céspedes a este diario.
“Antes de restaurar se debe conservar, porque el valor del patrimonio es por el tejido histórico que tiene. Si ya no se puede conservar el elemento porque el daño es tan grande y requiere restauración, el segundo paso es hacer un diagnóstico con una descripción detallada. La restauración debe ser la mínima intervención posible (...) aquí están haciendo una cosa sumamente agresiva”, dijo, por su parte, Meléndez, quien fue director de patrimonio.
“Cuando las autoridades son nombradas por criterios políticos y no técnicos, tienden a ignorar las recomendaciones científicas especializadas. Y el daño lo sufre el patrimonio”, escribió el Consejo Internacional de Monumentos y Sitios (Icomos) en Costa Rica, organización especializada en la protección del patrimonio.
