Moncloa elabora propuestas pensando en qué le gustará a Junts pero sin hablar con ellos
- Moncloa, sin interlocución con Junts en plena agenda legislativa
- Cesiones y medidas para intentar recuperar la confianza de Junts
- Un acuerdo ‘innecesario’ con Podemos
- El decreto ómnibus se parte en dos para buscar
- Pacto con el PNV y cambios sobre familias vulnerables
- Moncloa admite que actúa sin saber el sentido del voto de Junts
Pese a que se encuentran en plena actividad legislativa, con el decreto sobre pensiones, el escudo social y los Presupuestos en el horizonte parlamentario, no tienen ni la mínima idea de qué harán los independentistas en esas votaciones.
Moncloa, sin interlocución con Junts en plena agenda legislativa
El partido dirigido por Carles Puigdemont cortó la comunicación con el Gobierno hace semanas. Tras el anuncio de ruptura total del expresident con el Partido Socialista en octubre, Junts se ha ido alejando del Ejecutivo, hasta cortar por completo las conversaciones.
“Nos han retirado la palabra”, sintetizan fuentes gubernamentales a ECD, para explicar la nula relación entre ambos partidos.
Cesiones y medidas para intentar recuperar la confianza de Junts
Es una situación que sorprende a socialistas de segunda línea, que daban por hecho cierta reconciliación entre ambas cúpulas.
La ausencia de negociaciones explica algunos movimientos del Gobierno. El primero, acelerar el traspaso de competencias en inmigración; y el segundo, el nuevo régimen de financiación para Cataluña, que el Ministerio de Hacienda ha convertido en una reforma completa del sistema, con el fin de no caer en un agravio comparativo difícil de disimular.
Moncloa quiso reactivar ambas medidas tras la Navidad, tras asumir públicamente que había incumplido parte de los acuerdos con los independentistas. Desde entonces, la estrategia del Ejecutivo es entonar el mea culpa y hacer todo lo posible para recuperar la confianza de Junts, mientras el partido separatista permanece inmóvil hasta que no vea resultados. En la dirección socialista asumen que no tendrán su apoyo hasta que no vean ejecutada alguna de estas medidas.
Un acuerdo ‘innecesario’ con Podemos
La regularización de inmigrantes acordada con Podemos es un gesto hacia los morados que esconde también el objetivo de recuperar a Junts, porque permite cambiar del no al síel voto de los morados en la proposición de ley para transferir las competencias en inmigración a la Generalitat.
Por eso se escenificó un acuerdo con Ione Belarra que no tenía sentido en sí, ya que la regularización no pasa por el Congreso y no necesita el apoyo de Podemos ni de ningún otro partido. Pero permitió al antiguo socio minoritario de la coalición escenificar un logroque ahora desatasca una de las cesiones más importantes al independentismo.
El decreto ómnibus se parte en dos para buscar
Se ha buscado carambola que ya explicó Confidencial Digital, y que se sitúa como eje vertebrador de toda la actividad del Gobierno.
En esa hora de ruta está también el cambio en el decreto ómnibus que Junts, el Partido Popular y Vox tumbaron la semana pasada. El Ejecutivo ha decidido separarlo en dos decretos distintos, como solicitaba la oposición. Uno con pensiones y otro con el escudo social. Este último incluye la prohibición de desahuciar a personas vulnerables si no se les ofrece una alternativa habitacional, una medida que no gusta nada a Junts porque consideran que desprotege al pequeño propietario.
Pese a no tener contacto con los independentistas, fuentes de Moncloa explican que el Gobierno decidió dividir el decreto y flexibilizar esa medida pensando solo en Junts. Este lunes, el Partido Nacionalista Vasco —que sí apoyó el decreto en su conjunto la semana pasada— anunció un pacto con el PSOE que, en realidad, tenía como objetivo amarrar los votos de Junts.
Pacto con el PNV y cambios sobre familias vulnerables
El decreto permite ahora desalojar a familias vulnerables si el propietario posee uno o dos pisos en alquiler —aparte de inmueble en el que viva—. Y obliga a la Administración a encontrar una alternativa habitacional, algo que antes también dependía del casero.
Este acuerdo con el PNV sigue la estrategia del acuerdo con Podemos. No se necesitaba convencer a los jeltzales, porque ya habían apoyado la medida la semana pasada, pero se cambió la norma para satisfacer lo que en Moncloa saben que es un reclamo de Junts.
Moncloa admite que actúa sin saber el sentido del voto de Junts
“Llevamos lo que creemos que les va a gustar para intentar tener el mayor consenso posible, aunque no hablemos con ellos”, explican altos cargos de Moncloa.
Admiten que no tienen la menor idea de qué va a votar finalmente Junts pese a haber realizado un cambio ad hoc para conseguir su apoyo.
