«Ahora todos quieren ser latinos, pero les falta sazón, batería y reggaetón», cantó Bad Bunny a ritmo de 'El Apagón' en el intermedio de la Super Bowl. Un espectáculo de orgullo hispano, en el que no ha faltado la bandera de Puerto Rico ni el guiño a una América que va desde Chile hasta Canadá . Tampoco el mensaje político, aunque no ha habido ataques explícitos ni a Donald Trump ni al ICE, aunque muchos espectadores creyeron que el artista puertorriqueño había subido al escenario en San Francisco a Liam Ramos, el ñiño de cinco años detenido por el ICE hace unos días en Minesota. En un momento de la actuación, Bad Bunny se acerca a un niño y le entrega un Grammy. En ese momento, muchos usuarios en redes sociales plantearon que podía ser el menor, pero la realidad es que el niño es Liam Ramos, un niño actor que ha calificado de «verdadero honor» su participación en el intermedio de la Super Bowl. Para muchos, este guiño es un mensaje de confianza que el puertorriqueño quiso lanzar en su actuación. «Cree siempre en ti», le dice Bad Bunny al niño antes de seguir cantando. Algo que ya dejó claro al inicio de su actuación cuando se presentó al público de San Francisco: «Buenas tardes, California, mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y si estoy aquí en la Super Bowl LX es porque nunca dejé de creer en mí». Lo cierto es que la actuación del artista puertorriqueño lleva semanas copando titulares y polémicas, más aún desde su noche triunfal en los Grammy donde cargó contra la policía migratoria de Donald Trump. El propio presidente de Estados Unidos ha criticado duramente el intermedio de la Super Bowl de Bad Bunny, calificándolo como «una afrenta a la grandeza de Estados Unidos». «Nadie entiene qué está diciendo este tipo», apostilló en un mensaje en su red social Truth Social.