El delegado provincial de Economía, Empresas y Empleo, Julián Martín, ha destacado el esfuerzo del Gobierno de Castilla-La Mancha en formación en el ámbito laboral para personas desempleadas y trabajadores, que en la provincia de Toledo ha supuesto una inversión de 16,7 millones de euros en 2025 , con especial incidencia para los desempleados, a quienes se dirige el 86% de este presupuesto, es decir, 14,4 millones de euros. Una formación que se estructura en ocho programas y líneas formativas que conforma un modelo formativo muy ligado al empleo y a la empresa, que ha supuesto que 11.537 personas participen en los 793 cursos que la Consejería ha impartido y está impartiendo en la provincia de Toledo. «Estos programas reflejan la apuesta decidida del presidente Emiliano García-Page, que ha dado un giro a las políticas activas de empleo centrando esfuerzos, en formación dual, prácticas reales en empresas y compromisos de contratación», ha resaltado Martín. El delegado ha destacado que el alumnado de 228 cursos ha obtenido certificados profesionales que acreditan competencias laborales en sectores específicos, lo que significa «una garantía de cualificación profesional reconocida oficialmente para acceder al mercado laboral con mejor respaldo». Otro de los aspectos destacados por el delegado provincial es «la apuesta por llevar la formación al mundo rural, facilitando el acceso a cursos para desempleados directamente en nuestros pueblos», gracias al programa de aulas itinerantes. Un logro de este programa es que los alumnos en « Atención sociosanitaria a personas dependientes en instituciones » reciben un certificado profesional que les habilita para trabajar en residencias y en el sector de los cuidados en general, donde es un requisito tener esa formación para poder trabajar. Esta iniciativa de aulas itinerantes se puso en marcha en 2017 y se han impartido un total de 21 cursos en los que han participado 321 alumnos en 18 localidades de la provincia de Toledo. «Se trata de un curso con unos niveles de inserción muy altos una vez concluida la formación que ofrece, y el 90% de los participantes son mujeres», ha destacado Martín. «Acercar la formación al mundo rural supone garantizar la igualdad de oportunidades a personas desempleadas, independientemente de donde vivan, especialmente llegando a donde los centros permanentes no llegan y contribuyendo también a fijar población en pueblos pequeños, facilitando formación y opciones de empleo», ha concluido.