La tensión de Albares con la prensa: intervenciones escuetas y "presiones" a periodistas
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha retomado su actividad diplomática esta mañana. En su agenda se han programado tres eventos, dos de ellos en el Palacio de Viana, y la condecoración Orden del Estado de Palestina que ha recibido de manos del embajador del Estado de Palestina en España. Una vez se cierre, acudirá a la sede del Ministerio, donde los medios de comunicación han perdido terreno.
Tal y como denunció la Asociación de Prensa de Madrid, APM, desde hace varios meses el responsable de la cartera de Exteriores ha aumentado su enemistad con la prensa. En el escrito al que ha tenido acceso este diario y publicado en la página del organismo se critican las prácticas "contrarias al derecho a la libertad de información" amparado por la Constitución Española. Gracias a las quejas recogidas por los medios de comunicación en diversas ocasiones, el organismo indicó que tanto el ministro como su director de Comunicación han intentado que "determinados periodistas sean apartados por sus jefes de la cobertura de las actividades del Ministerio".
"Entre esas denuncias figuran, además de los vetos -más o menos explícitos- a algunos periodistas, la ausencia de respuesta a las preguntas que son formuladas o la clasificación de los medios de comunicación en amistosos y hostiles, para negarles a estos últimos cualquier tipo de información. La APM recoge y comparte las quejas de los informadores por la imposibilidad de acceder a contactos con los diplomáticos", reza el documento presentado.
La denuncia presentada contrasta con los cerca de ocho meses que acumulaba Albares sin comparecer ante los medios de comunicación en una rueda de prensa.. La primera del curso político, terminó en menos de 30 segundos. En este sentido, la actividad del ministro, en su gran mayoría, se conoce a través de la agenda de Moncloa y por la difusión en las redes sociales como ocurrió con las dos reuniones bilaterales que mantuvo en el Palacio de Viana. Una de ellas con el ministro de Exteriores de Marruecos, poco después de que se haya anunciado el aumento de actividad en los consulados para agilizar la regulación masiva aprobada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Exteriores tacha de "bulo" la información sin mencionar las ruedas de prensa
Utilizando el término usado por el ministro de Transportes, Óscar Puente, con varias informaciones tras el accidente de Adamuz, Exteriores reaccionó a la denuncia presentada por la APM. En sus redes sociales, publicitó un hilo de mensajes señalando que "frente al bulo: datos y transparencia" acuñando el término de "atenciones a medios" y señaló las diversas entrevistas.
Respecto a las escuetas ruedas de prensa silencio. "En 2025 el ministro de Exteriores, realizó 80 atenciones a los medios; 138 entrevistas y compareció en 29 ocasiones en el Parlamento. Las convocatorias son y serán siempre abiertas y libres para cualquier profesional que quiera acreditarse", sentencia el mensaje presentado.
Cabe recordar que la primera rueda de prensa ante los medios de comunicación después de cerca de ocho meses, finalizó en menos de 30 segundos. En el resto de miembros del Ejecutivo es habitual que los medios de comunicación cuenten con la potestad de realizar una serie de preguntas. Dependiendo del representante del Gobierno se extenderán en mayor o menor medida, pero no es habitual que se cierre por debajo de los cinco minutos.
La discreción con los presos españoles liberados por Venezuela
Con la liberación de los primeros encarcelados por el régimen venezolano, se produjo un encuentro en la sede ministerial del Palacio de Viana. La cita no contó con la presencia de medios y ninguno de ellos realizó declaraciones en su periplo con el ministro de Exteriores, José Manuel Albares.
Ante la polémica producida tras el recibimiento, el ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares, negó una privación de su libertad para hablar con los medios de comunicación. "Les dije que si la prensa les contactaba para que hablasen, no pasaba nada si querían hacerlo. Pero les pedí que si decidían no hacerlo, que aclarasen que no era por prohibición del Gobierno español", señaló el pasado mes de enero.
