Este bar de Madrid aparece en la Guía Repsol por un plato tradicional español
Un bar madrileño sorprende al obtener el premio al mejor torrezno
No está en el centro de Madrid ni forma parte de una cadena popular. Se trata del bar El Rincón de Beto, ubicado en el distrito de Tetuán. Este modesto local ha sido premiado por servir el mejor torrezno de Madrid, según el concurso impulsado por la Guía Repsol.
La distinción no es menor: el certamen reunió a una veintena de candidatos y se basó en criterios como la calidad de la corteza, el punto de sal, la jugosidad y el contraste de texturas. El torrezno de Beto convenció por su equilibrio entre lo crujiente y lo tierno, con un sabor intenso y una fritura perfecta.
Un precio que también llama la atención
Más allá del premio, el precio del producto ha generado debate: 9,50 euros por media ración. Si bien algunos lo consideran excesivo, los clientes habituales aseguran que la calidad lo justifica. El bar ofrece la opción acompañada de patatas revolconas, lo que eleva aún más su atractivo culinario.
En una ciudad donde la oferta de tapas es inmensa, destacar por un producto concreto no es fácil. Sin embargo, El Rincón de Beto ha logrado situarse en el mapa gastronómico con una receta que rinde homenaje a la tradición soriana del torrezno, pero adaptada al paladar madrileño.
El secreto detrás del torrezno más buscado
El cocinero del bar, de origen soriano, ha explicado que la clave está en una doble cocción: primero al horno y luego frito a baja temperatura. Esta técnica permite una textura crujiente sin llegar a secar el interior del producto. Además, utiliza panceta de cerdo de alta calidad, seleccionada cada semana en origen.
El resultado es un torrezno gourmet que ha seducido tanto al jurado del certamen como a los comensales. Muchos de ellos hacen reservas con antelación, ya que el bar cuenta con un número limitado de mesas y ha visto crecer su popularidad tras el reconocimiento de la Guía Repsol.
¿Dónde probarlo?
El Rincón de Beto está situado en la calle Jaén, en el distrito de Tetuán. No es una zona conocida por el turismo gastronómico, lo que hace más especial el hallazgo. El bar mantiene una decoración sencilla y un ambiente familiar, alejado de las tendencias más modernas.
Además del torrezno, el local ofrece platos tradicionales como callos, oreja a la plancha y croquetas caseras. Pero sin duda, el protagonista es ese corte dorado, con piel inflada y carne melosa que ha conquistado el paladar de expertos y vecinos.
Una tendencia que va a más
El auge de los torreznos en la alta gastronomía no es nuevo, pero cada vez más locales apuestan por elevar este producto típico de Castilla y León a una categoría superior. La Guía Repsol ya lo adelantaba en sus recomendaciones: la cocina castiza vive un momento de reinvención.
Madrid, con su mezcla de tradición y vanguardia, se convierte en el escenario perfecto para esta evolución. Y bares como El Rincón de Beto demuestran que la calidad y la autenticidad siguen siendo los ingredientes clave para destacar.
Una guía que marca tendencia
La inclusión del bar en la Guía Repsol no solo confirma su excelencia, sino que también le brinda visibilidad a nivel nacional. En un contexto en el que los consumidores valoran la experiencia tanto como el producto, este reconocimiento se traduce en colas, reservas y titulares.
Con una simple media ración a 9,50 euros, El Rincón de Beto ha conseguido lo que muchos chefs buscan durante años: aparecer en una de las guías gastronómicas más influyentes de España.
